¿Deben pagar impuestos los robots?

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No es un tema nuevo, pero cada vez que habla Bill Gates sube el pan. Al parecer el líder norteamericano ha recomendado crear una estrategia para generar un modelo que permita cargar impuestos a los robots. De esta manera se desenfrenaría algo la destrucción de empleo que la digitalización está produciendo. Ahora bien ¿qué es y qué no es un robot? ¿podemos definir un robot como «una máquina» que hace lo que hacía un humano de manera más eficaz y eficiente? Lo de eficaz.. puede, pero lo de eficiente.. si tiene que pagar impuestos.. es más difícil. La polémica está servida.

Todavía recuerdo cuando trabajaba en Heineken y visitábamos alguna de las fábricas con clientes o instituciones. Lo que más les llamaba la atención nada tenía que ver con los procesos cuidados de fabricación el control extremo de la calidad. Lo que más cambiaba su pensamiento era el uso de robots para el traslado de palets, cajas o barriles. Mediante un proceso automático los robots permitían «prescindir» de numerosos puestos de trabajo. Y la polémica discusión siempre aparecía. ¿Hasta cuándo un robot puede disminuir costes de personal y cómo logramos compensar esos impuestos que las personas llevamos de forma inherente?

La tendencia de hacer pagar impuestos a los robots es cada vez mayor…

Robots e impuestos. Llevo mucho tiempo escuchando acerca de ello. Conforme se van optimizando el número de puestos que una empresa necesita para subsistir en un mercado competitivo, surgen más dudas sobre el aumento de la presión fiscal. Y una lógica solución sería cargar con impuestos la contratación de máquinas o robots que hagan lo que antes hacían los humanos. Realmente , si lo pensamos con más detenimiento, lo que estamos haciendo es gravar impuestos de capital ( beneficios = ingresos menos costes), en vez de gravar impuestos directos relacionados con los humanos ( es decir el I.R.P.F.). Si continúa disminuyendo el número de horas trabajadas «por humanos», tendría que aumentar la presión fiscal sobre capital o los impuestos indirectos, si queremos mantener el bienestar social y económico.

Me hace gracia ver cómo los mismos que plantean una reducción de la jornada laboral a 4 días a la semana son los que proclaman mayor sanidad pública, mejor educación, más servicios públicos … ¿pero cómo se paga todo esto? Y sobre todo, si decidimos con nuestros votos elegir a gobiernos que graven más el capital que el factor humano ¿qué respuesta vamos a dar cuando estas empresas decidan trasladar su sede social al extranjero? Mirar para otro lado es prolongar en el tiempo decisiones que la transformación digital conlleva.

Cuando en las conferencias saco este tema, especialmente en aquellas empresas cuyo factor fuerte recae en la fabricación de productos, la discusión se puede eternizar y nadie parece tener una respuesta convincente para todo el mundo…. ¿ qué haríais si estuvierais en el gobierno y vierais cómo el desempleo crece al mismo nivel que la robotización de esos puestos de trabajo destruidos?

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