Estrés y depresión : la delgada linea roja

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Diferenciar estrés y depresión no es siempre fácil. Comparten muchos síntomas , especialmente en cuanto a alguno de los sentimientos que provocan: falta de sueño, irritación, sensación de agobio, tristeza, falta de concentración, ausencia de líbido, malestar generalizado… Pero para el coaching ejecutivo es fundamental diferenciar uno del otro puesto que el estrés podemos trabajarlo mientras que la depresión requiere de tratamiento médico especializado que no podemos ofrecer.

Recuerdo una época en la que estaba desanimado, que nada me hacía ilusión. Y que todo lo hacía a regañadientes, como sin ganas. Tuve la suerte de conocer a una psicóloga en un viaje Madrid Barcelona. Íbamos a dar una conferencia juntos. Y aproveché su compañía para hacer una terapia de reconocimiento en toda regla. ¿sabéis cuál fue su objetivo principal? Saber si el estado emocional en el que estaba era causado por depresión o por estrés. Afortunadamente se trataba de estrés, y se solucionó muy bien con el tiempo (y practicando la meditación diaria, que no me canso de decíroslo).

El estrés siempre o casi siempre es temporal. Es decir , se produce en momentos puntuales. Y tiene su origen en causas más o menos conocidas. Alguien puede estar muy estresado a las 7 de la tarde terminando una presentación importante a clientes y luego irse a cenar con amigos y desestresarse temporalmente. La depresión no puede » aparecer y desaparecer «. De hecho, hay algunas depresiones que se convierten en crónicas y su tratamiento es complicado o puede serlo.

El estrés puede desaparecer sin necesidad de una ayuda médica especializada. Tenemos muchos clientes en el coaching ejecutivo con problemas de estrés . Muchas veces están relacionados a su vez con problemas que tienen que ver con la autoestima. La falta de delegación, o la ausencia de organización también causan estrés. A veces hacer más deporte, meditar , o encontrar ratos para uno mismo hacen que las cifras de estrés y sus consecuencias disminuyan. En otras ocasiones, tenemos que ir al origen del problema. Y desde allí ver si puede eliminarse (el origen) o en caso negativo, minorar sus consecuencias.

El estrés puede tratarse desde el coaching ontológico mientras que la depresión requiere de ayuda médica especializada.

En el caso de la depresión , las medidas que habitualmente se utilizan para combatir el estrés pueden reducir algo sus consecuencias . Pero tarde o temprano ni siquiera ayudan porque la base emocional es mucho más fuerte. Recuerdo que esta amiga psicóloga me habló de tristeza profunda, de llorar sin motivo aparente. O no quererse levantar de la cama e incluso pensar en desaparecer con un suicidio discreto. Estos síntomas definen claramente una depresión que requiere de tratamiento urgente.

La depresión es una enfermedad. Y en ciertos niveles, requiere de una medicación obligatoria para ayudar a su total recuperación. Al ser una enfermedad mental, muchas veces necesita ayuda «química». Siempre me llama la atención que lo primero que encarga un psiquiatra en la primera consulta es un análisis de sangre donde se estudien las deficiencias.

Si crees que estás padeciendo estrés o depresión, lo más importante es solicitar ayuda, perder el miedo a mostrarnos vulnerables. Todo tiene solución, así que cuanto antes nos pongamos con ello, antes conseguiremos ser un poco más felices. Porque de eso se trata ¿no?

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