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Por qué somos adictos a las redes sociales

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Hasta 4 horas al día puede estar hoy un adolescente mirando Instagram. Ni la televisión, ni ningún otro medio electrónico (ni siquiera internet) han logrado estas cifras de enganche tan impresionantes. Pero, ¿existe algún motivo psicológico detrás de la adicción a las redes sociales? ¿Cómo logran las redes sociales y los algoritmos que estemos tanto tiempo moviendo el dedo frente a la pantalla?

No ha sido por casualidad. Ni siquiera han tenido que ir muy lejos para descubrir cómo programar el algoritmo. Ese que nos muestra un vídeo y otro para lograr que estamos enganchados horas frente a la pantalla. Ansiedad, depresión, irascibilidad, ira, bloqueo emocional, autolesiones y hasta suicidios… son decenas las consecuencias psicológicas que hay detrás de una adicción a las redes sociales. Especialmente en adolescentes y jóvenes. Pero, ¿cómo logramos llegar hasta allí? ¿Por qué somos adictos a las redes sociales?

¿Qué hay detrás de la programación de los algoritmos que controlan Instagram, Tiktok o Youtube?

Antes de ver cómo funciona el algoritmo, vayamos a las pruebas que demuestran que una excesiva exposición a las redes sociales afecta negativamente a nuestra salud mental:

  1. En encuestas realizadas a adolescentes, los que usan mucho las redes sociales tienen más probabilidades de presentar síntomas de ansiedad. Y también depresión frente a los que usan menos estas aplicaciones.
  2. Se enseñó a estudiantes universitarios a abstenerse de las redes sociales por un tiempo. Como consecuencia, esos estudiantes tendieron a mostrar un mejor bienestar psicológico (en comparación con ellos mismos al inicio del estudio y/o con un grupo de control).
  3. Existe una relación directa entre la fibra de alta velocidad en grandes ciudades y el incremento directamente proporcional de enfermedades mentales. Especialmente la ansiedad asociada al exceso de tiempo de conexión a las redes sociales.
  4. Las chicas experimentan mayores problemas de depresión y ansiedad que los chicos. Y se autolesionan más.

Cómo saber si soy adicto a las redes sociales

En su libro la generación ansiosa el autor Jonathan Haidt expone todo tipo de peligros que aparecen tras el uso prolongado de aplicaciones y redes sociales como TikTok o Instagram.

Pero ¿cómo funciona el algoritmo que hay detrás para engancharnos tanto al uso de las redes sociales? ¿Mediante qué recurso psicológico podemos permanecer horas enganchados a la pantalla de nuestro móvil viendo vídeos de TikTok? ¿Por qué somos adictos a las redes sociales?

Si hablamos de psicología, estos son los recursos que los programadores de los famosos algoritmos que hay detrás de apps de redes sociales como Facebook, Instagram o YouTube.

  1. El menú te permite ELEGIR … Pero solo te muestra aquello que quiere que tú elijas. Creemos que somos libres en la medida que podemos elegir, pero no sabemos que esa elección se produce solo frente a algunas opciones preseleccionadas en un menú prefijado. Vamos, que «llévame fuera de aquí porque esto me está enganchando» o «dame de baja en esta aplicación tan viciosa» no aparecen en las opciones de menú. Pero psicológicamente nos engancha porque nos da a elegir entre algunas opciones, o nos hace pensar que estamos eligiendo libremente…
  2. La aleatoriedad es menos aleatoria de lo que tú te crees. Y que un vídeo se haga muy viral (excepcionalmente viral en TikTok), no es tan «random», sino que está estudiado para que permanezcas enganchado a ver si se da otro momento «aleatorio» y vuelve a posicionarte otro vídeo igual. De la misma manera, una persona revisa su teléfono unas 150 veces al día. ¿Por qué hacemos esto? Una de las principales razones es el ingrediente psicológico número 1 en las máquinas tragamonedas: las recompensas variables intermitentes. Puede que aparezca un mail que no esperas, o una notificación que te dé la enhorabuena por algo… pero no es tan aleatorio… todo ocurre por algo… y nosotros mientras tanto, dándole al dedo.
  3. Si no estás en las redes y no interactúas, no estás en el mundo. Así de cruel se portan contigo las redes sociales. Por eso matamos para que nos etiqueten o suban una foto donde se vea lo mucho que lo estamos disfrutando… ¿Pero estamos disfrutando de verdad o solo lo hacemos cuando nos imaginamos a otros que están viendo cómo disfrutamos? Yo hace tiempo que apagué el teléfono cuando voy a conciertos… (aunque no voy a tantos conciertos porque los que me gustan no tocan en España)
  4. El miedo a que te pierdas algo trascendental para la humanidad (bueno, o no tanto). El famoso FOMO (fear of missing out) es otra forma en que las aplicaciones y sitios web secuestran las mentes de las personas, es hacerte pensar que si no estás todo el rato enganchado puede que te enteres tarde del último cotilleo, o de la dimisión de un famoso político. ¿Y si me pierdo algo estratégicamente importante? Yo me preguntaría qué es importante para ti… cuando alguien me viene con un problema de tiempo yo siempre le digo que lo que tiene es un problema de prioridades. Esto también aplica a la facilidad con la que estas redes te permiten replicar o responder a un post… tampoco eres nadie si no estás allí respondiendo a todo aquel que ha decidido contarte su vida por capítulos.
  5. Si no lo paras, es infinito. Una noche me fui a la cama con la tele encendida. Había dejado la televisión de fondo con un vídeo que hablaba de la vida después de la muerte. Desde entonces el algoritmo me muestra una y otra vez vídeos de vida después de la muerte. Si no programas el sistema para que pare demostrarte vídeos y fotografías, lo hará eternamente. El dedo nunca se cansa… pero a mí me tuvieron que operar por la enfermedad de la Blackberry. Y estuve un mes casi sin mano derecha…
  6. La interrupción en formato globo sonido o vibración funciona genial para INTERRUMPIR todo lo que estés haciendo. Y engancha. No puedes decir que no a un globo que aparece en tu pantalla, especialmente si aparece acompañado de un sonido agradable y una vibración irresistible. ¿Te das cuenta lo fácil que es conquistarte?
  7. Buscar algo es complicado y lleva su tiempo … Ya te pondrán antes o después de eso algo algún que otro vídeo hipnotizador. Para que tardes encontrar aquello que buscas… Y si te lo busca rápidamente, ya se encargarán de poner al lado algo que te haga permanecer más tiempo en la app (como un anuncio de algo que intentaste buscar la semana pasada o el último vídeo que te hace reir…). El caso es darte «regalos» gratuitos a cambio de tu tiempo, que es lo más valioso que tienes, créeme.
  8. Darse de baja no es tan fácil… primero porque no es tan sencillo como hacer un click. Segundo porque ya se encargan ellos de generar noticias para que si no estás en su red parezcas un bicho raro y alejado de la sociedad…

Si después de haber leído este artículo ya has descubierto por qué somos adictos a las redes sociales, quizás necesitas tomar decisiones. Desconectar para conectar. Apagar TODAS las notificaciones. Abrir un libro. Darte una ducha. Llamar a un amigo. Salir a pasear. Disfrutar de un viaje… motivos no nos faltan. Apágalo y sal corriendo. Hay vida (y mucha) detrás de esa pantalla. Créeme.


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