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Cómo decir lo que piensas sin hacer daño al otro

Destinamos mucho tiempo en nuestra vida a pensar cómo hacer las cosas para no hacer daño a los demás. No hacer lo que no nos gustaría que nos hicieran a nosotros. En este post te voy a ayudar a buscar cómo decir lo que piensas sin necesidad de herir los sentimientos de la persona que tienes delante. Aunque ya te anticipo que no siempre es posible, intentemos hacerlo para ayudar al otro/a y no para destruirle/la.

Aunque en el coaching ontológico no debemos recomendar nada, a veces utilizamos una herramienta muy útil que se denomina dar feedback. Consiste en decir lo que nos pasa por la cabeza en cuanto a los hechos de nuestro cliente. En el feedback no debemos juzgar el ser, sino el hacer. Y esto puede ayudar a nuestro Coachee a cambiar su punto de vista sobre algo , a conseguir el famoso cambio de observador que perseguimos con el coaching ontológico.

 

 

Pedir permiso

Lo primero que debemos hacer es pedir permiso. Y nada mejor que empezar con una pregunta del estilo ¿puedo compartir contigo lo que siento con lo que me estás diciendo? o… ¿te importa si comparto contigo lo que produce en mi tu relato? ¿te puedo decir lo que a mi me pasa con lo que tu haces?

 

La opinión debe ser sobre algo que haya dicho tu cliente

Es un regalo que ofrecemos porque hacemos ver al otro lo que no ve si no se lo decimos. No podemos ni debemos opinar sobre algo que no haya expresado, porque entonces estaríamos emitiendo un juicio de un juicio de un juicio…. (aunque en realidad todo lo que sale de nuestra boca, o casi todo, son juicios) . Se llama Feedback porque transmitimos lo que sentimos/emoción que nos produce/lo que nos pasa con algo que ha verbalizado (dicho) nuestro cliente. Por eso es importante combinar feedback con el espejar ( repetir lo que el cliente ha dicho para confirmar que le hemos entendido bien). Lo importante es Cómo decir lo que piensas pero siempre y cuando lo hagas desde lo que tu cliente ha dicho. 

 

Debe ser nuestra opinión y debe hablar de nosotros más que de nuestro cliente

Una forma fácil de evitar susceptibilidades – o enfados, hablando claro y pronto- es que al dar feedback hablemos más sobre nosotros , la emoción que nos produce , lo que sentimos, lo que entendemos … que de nuestros clientes. Por eso, y ante todo , debe existir un respeto profundo , y una completa aceptación, del comportamiento de nuestro cliente. El cliente todo lo hace bien. Pero provoca en nosotros sentimientos, emociones, entendimientos de sus propias palabras.

 

Siempre debe incluir al final un ” por si te sirve y si no, lo tiras”

En el coaching estamos para acompañar a nuestros clientes. Y no todo es acompañamiento . A veces decimos o preguntamos algo con nuestra mejor intención y de nada vale para nuestro cliente. Pues debemos ser humildes  e indicar a la persona que tenemos delante que lo que decimos tan sólo debe valer para que tenga otro punto de vista, otra visión distinta a la suya, una emoción diferente. Y así se lo debemos hacer saber. 

¿y cómo aplicar a la vida real lo que hacemos cada día en el coaching? ¿cómo podemos dar nuestra opinión sin dañar a quien se la estamos dando? 

Pues es parecido aunque en esta ocasión no hay coach ni coachee, tan sólo hay personas. Lo primero que deberíamos hacer es allanar el camino , pidiendo permiso a expresar una opinión / emoción / sentimiento con respecto a un hecho comprobado. De nada sirve opinar sobre otro juicio, debe ser una opinión sobre un hecho.

También ayuda mucho el pedir su opinión previa . En el sentido de … ” hoy me encantaría hablar contigo sobre … y antes de contarte lo que yo siento con lo que tu haces , me encantaría saber tu opinión al respecto ” . 

Debe valer para construir y nunca para destruir. De nada vale decir “eres un desordenado” , si podemos decir ” si tuvieras más ordenada la mesa, sería más fácil encontrar lo que buscas” . Debe llevar a realizar una acción diferente de la que se saque un beneficio. 

Es infinitamente más efectivo siempre hablar del yo que acusar con el tú. “lo que a mi me pasa con lo que tu haces es…” .. en vez de decir ” tu eres un mentiroso y eso a mi me provoca…” . Siempre que se pueda , se debe ir al hacer más que al ser. ” lo que tú haces me provoca…” . Es mucho menos dañino hablar del hacer que hablar del ser. 

Por último, la comunicación no verbal es fundamental. Además de un estado relajado, yo incluiría una sonrisa, sin por ello restar importancia , como haciendo un regalo desde el corazón, desde la sinceridad. 

Y a ti ¿qué te produce dar feedback? ¿cuántas veces no te has atrevido a hacer algo por miedo a la reacción del otro/ de la otra? ¿sabes cómo decir lo que piensas sin dañar los sentimientos del otro? 

 

  • Pedir permiso para hacerlo
  • Opinar / expresar sólo sobre lo dicho por el cliente
  • El feedback es nuestro y sólo nuestro
  • Entregar feedback por si vale para algo

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