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El origen de tu ansiedad no está donde tú crees

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( o donde la mayor parte de la gente cree) … La mayoría de las personas luchan con la ansiedad mucho más de lo que deberían. Pero la razón no es la que piensas… Es como una batalla interminable . Y si quieres, vamos con el Spoiler: no se debe a la genética, ni a las hormonas ni a la química corporal, tampoco a lo que te sucedió en el pasado. La verdadera razón por la que la ansiedad es un problema tan grande es que no sabemos qué es realmente y sobre todo, no sabemos cómo funciona. Hoy te hablo sobre el origen de tu ansiedad.

Segundo spoiler del día : Tu preocupación (PRE-ocupación) es la única causa directa de la ansiedad.
Sin embargo, tienes razón en algo: hay muchas cosas que te predisponen a sentir ansiedad: podría ser tu personalidad algo complicada, tu adicción a las pastillas o a alguna droga, la falta de sueño y descanso de calidad, el evento traumático que experimentaste cuanto tenías 15 años, tu dieta poco sana,… Hay un número casi infinito de cosas que influyen indirectamente en la ansiedad y sobre todo en cómo tú la sientes.

Pero ninguna de ellas es la causa directa. No podemos afirmar con rotundidad , esto causa esto otro… sino que es un culmen de circunstancias y ninguna de ellas. Hay mucha gente que sufrió traumas o que come y duerme mal y no padece de ansiedad.

Entonces, ¿cual es el origen de la ansiedad ? Bueno, la única cosa que realmente causa ansiedad directamente es preocuparse de la realidad (de una realidad inexistente todavía) . Pre-ocuparse es el hábito mental de pensar en pensamientos negativos e inútiles sobre el futuro. Cuando te preocupas, te sientes ansioso. Y cuando tienes el hábito de preocuparte, te sientes realmente ansioso.

Pensamientos que llevan a diagnosticar que estás padeciendo de ansiedad.

«¿Y si fallo en mi entrevista de trabajo?» → ansiedad por exigencia.
«¿ese bulto que me ha salido ahí de un día para otro es un cáncer» → pánico
«Este reunión está yendo fatal… Todos están pensando que soy un incompetentes» → ansiedad social
«¿Y si no logro conciliar el sueño? mañana estaré todo el día hecho una piltrafa» → ansiedad por el sueño

Todos esos pensamientos sobre actos y pensamientos futuros y presentes causan ansiedad porque te predisponen a preocuparte.

Imagínate por ejemplo un desamor que sufriste con 20 años . La memoria de un evento que fue traumático en sí misma no te hace sentir ansioso. Pero preocuparte por que ese evento vuelva a suceder eternamente sí te hará sentir ansioso. Además con el mero pensamiento y por la ley de la atracción, estarás de alguna manera provocando que esto vuelva a ocurrir.

Una personalidad complicada, con grandes altibajos emocionales no te hace sentir ansioso. Pero esa misma personalidad hace más probable que te preocupes por todo tipo de cosas, y esa pre- ocupación te hará sentir ansioso. ¿ves por donde voy?

El origen de tu ansiedad no está en la realidad sino en cómo tú interpretas esa realidad

Y aquí es donde viene la parte bonita del post. Probablemente no puedas controlar muchas de las realidades de tu día a día y mucho menos cambiar el pasado al que tuviste que enfrentarte. Pero siempre puedes controlar tu hábito de preocuparte (pre-ocuparte) .

La ansiedad es al sistema psíquico lo que el dolor es al cuerpo… si nos duele algo, ese dolor tiene que tener un origen.. el cuerpo nos avisa… pues lo mismo con la ansiedad, no es un mal en si mismo, sino que nos avisa de algún problema emocional más oculto que el síntoma que provoca, que es la ansiedad. Siempre puedes sentir menos ansiedad al manejar mejor tu preocupación.

¿Pero por donde empiezo para no preocuparme tanto? Pasos para vencer la ansiedad cuando todavía es incipiente.

El primer paso es mejorar la consciencia de tu pensamiento cuando tienes ansiedad. . Porque si puedes reconocer tu hábito de preocupación antes de que te genere mucha ansiedad, es mucho más fácil dejarlo ir.

A continuación y tan pronto como te des cuenta de que te sientes ansioso, úsalo como una señal para preguntarte: ¿Qué preocupación está causando esta ansiedad? Por ejemplo «Me estoy preocupando en este momento. No me gusta nada preocuparme porque se lo que conlleva y me gustaría detenerme, pero es comprensible dado mi percepción de lo que está pasando ..con mi pareja, o mi falta de sueño,….»

Por último pon tu atención en otra realidad. Distráete . Practica el ejemplo contrario: «En lugar de pre-ocuparme, voy a ocupar mi pensamiento en escuchar activamente lo que la otra persona me está diciendo.»

Practica estos tres pasos, especialmente en pequeños momentos de ansiedad cuando sea más fácil, y verás que tu capacidad para notar y dejar ir las preocupaciones mejora. Y como resultado, te sentirás mucho menos ansioso.

Cuanto más sabes, menos necesitas

Proverbio chino

Si tu ansiedad es crónica y no puntual es casi seguro que necesitarías ayuda de un/a especialista. En este sentido desde el coaching ejecutivo podemos acompañarte a conocerte un poco mejor y ver qué está disparando esa ansiedad permanente. De hecho, gran parte de la ansiedad que se produce en entornos profesionales tiene que ver con un factura muy común y omnipresente : el estrés.

Cuando estás crónicamente estresado, es mucho más probable que te preocupes. Y cuanto más te preocupes, más ansioso estarás.Lo que significa que, si quieres sentirte menos ansioso, reducir el estrés crónico es absolutamente clave y primordial.

El problema es que la mayoría de las personas abordan mal el manejo del estrés…Todos se centran en el manejo del estrés, pero realmente deberían estar enfocados en el manejo de los disparadores de estrés. El estrés es cómo te sientes física y anímicamente cuando sucede algo estresante: Por ejemplo, después de un largo día de reuniones poco productivas, encuentras tus hombros increíblemente tensos y adoloridos o cuando no puedes concentrarte en nada. .

Para vencer el estrés que desemboca en ansiedad, enfréntate directamente a la causa raíz, tu disparador de estrés.

Por eso necesitas cambiar de un enfoque de manejo del estrés a un enfoque de manejo de «disparadores de estrés». Para ello, lo ideal es establecer límites saludables… expliquemos un poco más esto.

Un par de ejemplos:

Si estás crónicamente estresado porque trabajas demasiado, la respuesta no es un día de spa o una copa de vino extra por la noche. La respuesta es establecer mejores límites en tu trabajo… decidir apagar los datos del móvil a las 19h o renunciar por completo a trabajar por las noches o los fines de semana, por ejemplo.

Si estás crónicamente estresado porque tus cuñados tienden a ser demasiado críticos o pasivo-agresivos en su comunicación, la respuesta no pasa por hacer ejercicios de respiración profunda antes de cada reunión familiar. La respuesta es establecer mejores límites que eviten su mal comportamiento… abandonar conversaciones cuando se vuelven críticas o no responder a solicitudes pasivo-agresivas.

Una de las mejores maneras de reducir el estrés es aceptar las cosas que no puedes controlar

M.P. Neary
Cuanto más intentes evitar la ansiedad, más ansiedad tendrás.


Si ya has intentado luchar contra la ansiedad crónica, sin duda te has encontrado en una situación frustrante. Poner un parche temporal puede ser efectivo a corto plazo pero no ayuda a eliminar la ansiedad de un plumazo. De hecho, poner parches temporales, sin atacar al origen de la ansiedad, empeoran esa ansiedad. Entiendo perfectamente la necesidad que tienes de a corto plazo vencer esa ansiedad, y de hecho, entiendo que en determinados momentos sea incluso necesario aplicar ese parche, a esas herramientas tácticas que te funcionan. Hacer deporte te «libera la mente» , pero el monstruo de la ansiedad llega con más fuerza después de esa pequeña liberación.

Hay que atacar al problema desde su raíz.

Al afrontar inmediatamente tu ansiedad y tratar de hacerla desaparecer, has enseñado a tu cerebro que la ansiedad no está bien tenerla, que es una amenaza.

Entonces, aunque obtuviste algo de alivio a corto plazo, te has vuelto más vulnerable a la ansiedad a largo plazo porque has reforzado la creencia incorrecta de que la ansiedad es mala o peligrosa.

El resultado es que tu cerebro estará cada vez más atento a la ansiedad, lo que significa que notarás pequeños momentos de ansiedad más en el futuro.Y también terminarás sintiéndote ansioso por tu ansiedad, porque tu cerebro cree que es una amenaza.Lo que significa que no solo aumentará la frecuencia de tu ansiedad, sino también la intensidad de la misma.

Muchas veces nos genera ansiedad pensar que vamos a tener ansiedad. Y es un círculo vicioso peligroso. Afrontar la ansiedad es una adicción: te sientes bien ahora a costa de sentirte mucho peor después.

La única forma de romper este ciclo vicioso es enseñarle a tu cerebro la lección opuesta…

Solo porque la ansiedad se sienta mal no significa que sea mala o peligrosa.

Y la única forma de enseñarle esta lección a tu cerebro es acercarte a tu ansiedad y estar dispuesto a tolerarla en lugar de insistir en que desaparezca.

Entonces, ¿cómo puedes tolerar tu ansiedad (dolor) y estar dispuesto/a a tenerla?

En lugar de criticarte a ti mismo cuando te sientes ansioso podrías reconocerla (poner consciencia en el origen de tu ansiedad) y validar esa ansiedad: «Está bien, me siento ansioso en este momento. Y aunque no me gusta sentirme así, es comprensible que esté ansioso y no es malo. Estoy ansioso por esta próxima cita con el médico. No me gusta sentirme así, pero está bien. Todos nos ponemos ansiosos a veces. Y si vas a sentir ansiedad por algo, tiene mucho sentido sentir ansiedad por tu salud».

Si haces bien estas dos cosas: reconocer y validar tu ansiedad, estarás mucho mejor preparado para el paso más complicado de todos…

Debes estar realmente dispuesto a tener ansiedad y seguir adelante con tu vida de todos modos.

Al igual que aspiramos a ser tolerantes con otras personas con costumbres o creencias diferentes, algunas de las cuales pueden hacernos sentir extremadamente incómodos, es fundamental que practiquemos ser tolerantes con nuestras propias emociones incómodas, incluida la ansiedad. Al fin y al cabo somos personas, y tenemos todo el derecho de sentir nuestras propias emociones: enfadarnos, estar tristes, o ( ojalá ) saltar muchas veces por alegría.

Y al igual que la tolerancia con otras personas es fácil de decir, pero difícil de hacer, también con la ansiedad: se necesita práctica y compromiso para ser verdaderamente tolerante con nuestra ansiedad y estar dispuesto a tenerla en lugar de huir siempre de ella o tratar de «afrontar» con ella.

Piensa en la ansiedad como un mensajero, ¡muy necesario a veces! … esto de la felicidad es una carrera continua, y a veces el cuerpo nos enseña cómo mejorar nuestra percepción de esa realidad y ser un poco más felices.

En otras palabras…

Para estar realmente libre de ansiedad, debes estar dispuesto a tenerla.

Practica la gestión emocional ( poner consciencia en la emoción, y ver para qué te vale y por qué aparece – disparadores-)

¿y tú? ¿cómo logras vencer la ansiedad? ¿conoces ya el origen de tu ansiedad ? Me encantará leerte.


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