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La familia bien gracias

Estamos viviendo momentos históricos difíciles. Este cisne negro que nos está tocando aguantar está durando más de lo previsible. La Navidad parece que llega envuelta en un misterio sobre lo que haremos o no, lo que podremos hacer o no, y sobre todo a quien podremos ver y a quien no. Para muchos la familia es el sustento de vida. Para otros , sencillamente supone una liberación el no “tener que” ver a la familia. ¿ cambiará la pandemia el concepto que hoy tenemos sobre la familia?

Hasta hace unos meses, cuando vivíamos en una falsa normalidad auto generada, la Navidad era uno de los momentos más familiares del año. Inciso: Soy de los que piensa que la normalidad no existe, o si lo hace , debería ser una normalidad absolutamente personal y no comparable a la del resto, por lo que dejaría de ser normalidad. La normalidad no debería de existir si con su existencia se impide el desarrollo de las personalidades propias de cada uno.

Vivimos en un país donde el concepto “familia”está por encima de todo, del bien y del mal, es el paraguas que rige muchos de nuestros sentimientos. Aquí en España si viene una puñalada de tu hermano, de tu primo , de tu madre o de tu hija debes aceptarla. Por el mero hecho de ser tu familia, te sientes obligado a aceptarla tal y como es.

Y el modelo de familia idea es , o sería, un modo de vida perfecto. Si hemos compartido tanto tiempo con ellos ( los jóvenes abandonan el hogar a los 30 años aproximadamente) , deberíamos poder aprovechar esas vivencias y que fueran nuestro salvavidas eterno. Pero claro, no siempre la familia es todo lo “perfecta” que nos la quieren vender.

Cuando las familias son fuertes y estables, también lo son los niños que muestran mayores niveles de bienestar y resultados más positivos.

(Iain Duncan Smith)

Pero lamentablemente en todas las familias cuecen habas. No se si son muchas o pocas , pero siempre hay problemas, como en cualquier tipo de relación. Y el problema aparece cuando nos imponen aceptar a nuestra familia , con todos sus comportamientos , por el mero hecho de ser familia. ¿no sería mejor que cada uno decidiera cúal es la familia en la que quiere confiar, a la que está dispuesto/a a perdonar y con la que quiere vivir?

Lo ideal, insisto , sería tener una familia maravillosa, con sus discusiones, pero siempre unida. Repito, sería lo ideal . Pero… ¿cuántas familias conocéis así? … Entonces ¿por qué se empeñan en hacernos ver que la familia hay que aceptarla sea como sea? Es curioso cómo algunos países nórdicos reducen el concepto de familia a las personas más cercanas , o hasta que los hijos cumplen 18 años.

No os hacéis a la idea la cantidad de problemas que generan en nuestros clientes de coaching los familiares, por el mero hecho de ser familiares. Si esas personas no pertenecieran al núcleo familiar la solución sería mucho más sencilla y casi inmediata. Pero nos empeñamos en que sea lo contrario. Creo que cada persona debería de tener el derecho a formar “su” familia, compartiera o no genes . Y ahora que se acercan las primeras Navidades de nuestras vidas en las que irremediablemente nos van a reducir los contactos familiares , a lo mejor es tiempo para reunirnos con la familia a a la que queremos, y no la que nos impone una cultura anticuada. Sé que es un tema conflictivo, pero me encantaría escuchar tu opinión.

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