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Por qué tenemos pensamientos negativos una y otra vez

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Son muchos mis clientes de coaching empresarial que vienen con un anclaje mental negativo. Esto se traduce en que su pensamiento se fija una y otra vez en ideas negativas, en vez de disfrutar de aquello que estén haciendo o incluso de darle la vuelta al pensamiento y ver sólo la parte positiva del mismo. ¿por qué tenemos pensamientos negativos que no desaparecen? ¿cómo podemos eliminar ese automatismo mental de ir sólo a lo negativo? Hoy quiero ayudarte a hacerlo.

Lo primero que deberíamos hacer es desmitificar algunas ideas acerca de por qué tenemos pensamientos negativos. Muchas son las premisas con las que trabajamos que no sólo no ayudan sino a veces dificultan el círculo vicioso del pensamiento negativo.

  1. Lo primero que me gustaría desmitificar es que tener pensamientos negativos no quiere decir que seamos unos pesimistas. El ser pesimista es algo que nosotros elegimos. Por el contrario, los pensamientos negativos aparecen sin que nosotros tengamos la voluntad de ellos. Por ejemplo, si un perfume nos recuerda a una persona desagradable y esa persona aparece en nuestra mente solo porque olemos otra vez ese perfume, claramente no podemos hacer nada al respecto. En cambio, nosotros podemos elegir si una vez alcanzado ese pensamiento negativo nos «recreamos en él»…Lo segundo que hay que desmitificar es que los pensamientos negativos son malos. ¡ni mucho menos o al menos no siempre! Como no lo es el miedo, ni la ansiedad siempre y cuando vengan en su dosis adecuada. Lo que tenemos que cuestionarmos es si ese pensamiento es útil para aquello que queremos conseguir o , por ejemplo, al no depender de nosotros el resultado del mismo, no vale para nada. Entonces lo que podemos hacer es que cada vez que tengamos un pensamiento negativo preguntarnos si realmente nos vale para algo o no, si no es útil o no,
  2. Lo tercero que tenemos que tirar al suelo es que cada pensamiento que aparece en nuestra mente tiene que ser verdad en la vida real. Parece lógico pero no sabéis cuántas veces pregunto a mis clientes las posibilidades de que un pensamiento negativo se cumpla… y la mayor parte de las veces la probabilidad tiende a cero. A mi me ocurre mucho tras haber dado una conferencia de motivación, donde si no existen preguntas o comentarios al final es que no ha gustado. ¿de qué me sirve pensar así? (síndrome del impostor).
  3. Lo cuarto que tendríamos que dejar de pensar es que cada vez que tenemos un pensamiento requiere de una respuesta por nuestra parte. De hecho, con la meditación consciente aprendemos a poner luz sobre el pensamiento, vemos que es solo un pensamiento, y lo dejamos escapar. La meditación practicada con frecuencia ayuda mucho a que el pensamiento negativo se escape por si solo.

Ahora quiero compartirte por qué tenemos pensamientos negativos una y otra vez y no logramos sacarlos de la mente. Analicemos qué es lo que pasa en nuestro cerebro. Lo primero que te pediría es que pienses que los pensamientos negativos no vienen de ti. Quiero que imagines a un señor feo con cara de demonio, bajo regordete y mal oliente , que es quien está gritándote . Se que suena absolutamente distópico, pero quiero que intentes hacer ese ejercicio. Piensa cuántas veces estamos alimentando a este señor una y otra vez con lo que más le gusta… ( más pensamientos negativos ). Retroalimentamos al señor de forma contínua y éste se crece y nos lanza más pensamientos negativos y así una y otra vez.

Prueba a hacer lo siguiente. Coge papel y boli. Nuestra mente es capaz de desarrollar pensamiento de forma muy rápida, pero si tenemos que escribirlo, no logramos ser tan ágiles ni tan rápidos. Por eso te recomiendo, por ejemplo después de haber tenido una discusión, que en vez de pensar una y otra vez lo mal que te sientes, y anclarte en la tristeza y el enfado, coges papel y boli y describe aquello que sientes y aquello que piensas. Esto te va ayudar muchísimo a simplificar el propio pensamiento.

Imagina otra escena que seguro que te ha pasado: son las 5:00 de la tarde y acaban de aparecer en el sistema los últimos resultados de ventas del periodo. Estos no son buenos. Un minuto después, recibes un WhatsApp de tu jefe diciendo » mañana quiero hablar contigo». Lógicamente este mensaje es un disparador de pensamientos negativos y a partir de ese momento ya no logramos concentrarnos. Incluso llegamos a casa y pagamos esa ansiedad e irascibilidad con los nuestros, estamos enfadados y no sabemos por qué. Cuando llegamos a la cama, agotados después de tanto pensamiento, queremos dormir, y no logramos hacerlo con pensamientos catastrofistas… que si nos van a echar, que si tendremos que vender la casa o no podremos pagar la luz… . Una vez más es un círculo vicioso.

¿Qué pasaría si cuando recibimos el mensaje de nuestro jefe le respondemos inmediatamente y le decimos que tras haber visto el resultado de ventas estamos preocupados y que somos conscientes de la importancia de esa reunión que queremos tener a primera hora de la mañana?  ¿un simple mensaje puede anular un pensamiento vicioso negativo? Pues no te lo creerás pero si, porque la mente, nosotros , puede hacernos pensar que podemos tomar el control de la situación... y que el factor sorpresa sobre lo que nuestro jefe nos va a decir ya no es tan sorpresa. Sabemos qué es lo que quiere y asumimos la responsabilidad de ello.

Otro de los vicios a evitar si queremos entender por qué tenemos pensamientos negativos son las distorsiones cognitivas. Las distorsiones cognitivas son pensamientos que no se corresponden con la realidad aunque pueden parecer muy realistas, y que llevan a comportamientos negativos. Por ejemplo cuando alguien es catastrofista ( me van a suspender) o afirmaciones sin justificación ( soy tonto, no me quiere) o incluso categorizaciones extremas ( siempre me mira mal, todo es horrible en mi vida) …

El problema de estas distorsiones cognitivas es que dichos pensamientos o afirmaciones también sirven para alimentar al enano que llevamos dentro, lo que produce más pensamientos negativos futuros. Por eso hay que saber detectar estas distorsiones negativas y cortarlas de cuajo. Cuando nos digamos » mi jefe SIEMPRE me trata mal » vamos a pensar en alguna situación en que no haya sido así para desmontar ese pensamiento de «siempre» . O cuando nos digamos soy tonto, preguntémosnos las veces que hemos sido inteligentes … El objetivo es frenar ese pensamiento que NO se corresponde con la realidad.

No hagas contigo lo que no quieras hacer con los demás. Supón que alguien de tu equipo ha cometido un error por primera vez. ¿verdad que sabemos cómo reaccionar y comunicar que su error forma parte de su aprendizaje? ¿y por qué no hacemos con nosotros lo mismo? Puedes tener por un momento compasión de ti y aceptar que como humanos algunas veces cometemos errores. ¿qué hemos aprendido de este error por si podemos volver a cometerlo? Eso es lo único importante. A veces incluso podemos re – editar nuestros pensamientos cuando aparecen, re-pensarlos en la manera que no nos hacen tanto daño, a pensamientos más equilibrados. Cuando somos tan buenos tratando a nuestros colaboradores, a nuestras parejas, hijos o amigos ¿por qué no lo somos con nosotros mismos? 

No juzguemos nuestros pensamientos , sino que seamos curiosos acerca de los motivos por qué aparecen. Si un sábado por la mañana tendríamos que estar super alegres y no lo estamos , no nos castiguemos por ello y nos llamemos con insultos poco apropiados. En cambio, seamos curiosos, ¿qué ha provocado este pensamiento negativo? ¿cual ha sido el disparador? ¿merece la pena? Y sobre todo ¿qué quiero conseguir estando así? A veces tenemos que buscar alternativas a aquello que buscamos con el hábito adquirido del pensamiento negativo… 

Te hago un spoiler antes de terminar: el señor feo con cara de demonio, bajo regordete y mal oliente NO es tu enemigo. Es un amigo que te está invitando a pensar las cosas de forma diferente. El pensamiento negativo NO es malo mientras no lo mantengamos en el tiempo y nos impida desarrollarnos correctamente. El pensamiento negativo nos ayuda a conocernos mejor, y conocerse mejor es la mejor manera de quererse ( valorarse ) más. 

Un pensamiento negativo nos lleva a estar preocupados, tristes, rabiosos, enfadados, irascibles. Si dejamos que esta emoción nos invada, alimenta al señor bajo regordete a que siga pensando en negativo. La peor ansiedad que podemos tener es estar preocupados por la ansiedad que nos genera tener ansiedad. En cambio, si aceptamos la emoción ( tristeza, enfado, rabia ), tal y como es, sin juzgarla, aceptando que a veces no nos queda más remedios que sostener la tristeza sin querer evitarla o pelear contra ella…. hará que esa emoción desaparezca antes y sobre todo no arrastre la ansiedad por estar así. Validemos las emociones, no por estar triste quiere y lo que eso nos hace sentir no quiere decir que la emoción sea mala. Nos avisa de algo, la validamos, la aceptamos y la dejamos ir. 

Probablemente cuando nos preguntamos por qué aparecen los pensamientos negativos no lo hagamos de forma correcta. La mente va en automático a veces. El señor bajo regordete está 24 horas despierto… lo importante es poder ELEGIR qué queremos hacer con ese pensamiento negativo. Ahí radica la diferencia como humanos. Lo que nos diferencia de robots y animales es que siempre podremos elegir con libertad dónde fijamos nuestra atención. Si , lo se, no siempre es fácil, pero créeme que nuestro cerebro es como un músculo que debemos entrenar con todo lo que te he escrito aquí arriba. 

Antes de decidir dónde focalizas tu atención, debes reconocer que es un pensamiento, validarlo ( aceptarlo como no malo ) , y decidir voluntariamente centrar tu atención en otra cosa ( volver a la vida real, dormir, concentrarte o ver una peli). 

Y si nada de esto funciona, intenta focalizar tu mente en algo que te distraiga como ÚLTIMO RECURSO. para eso es importante que entiendas que la forma más rápida de distraerse es quedar con amigos, hacer algo con tus manos que requiera concentración, o hacer ejercicio físico ( por ejemplo salir a andar escuchando música clásica). Créeme, estas 3 cosas funcionan, pero huir debe ser tu último recurso si quieres gestionar mejor tus emociones. 

Y tú ¿por qué crees que nos pasa esto de pensar en negativo? ¿tienes algún remedio para dejar de hacerlo cuando te pasa? Me encantará leerte. 

 


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