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Colaborador tóxico o tan sólo «un poco incómodo»

toxicidad,liderazgo
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A mi me pasó una vez. Un colaborador siempre me retaba ( a mi y a mis colaboradores ) . Nunca supe si lo hacía a posta. Pero justo el día que ya no podía más y que iba a tomar decisiones difíciles, un coach me hizo pensar… ¿qué tal si le damos una oportunidad y resulta que no es tan tóxico como parece sino que es el pepito grillo del equipo que nos hace reforzar nuestra mejora continua y la búsqueda de la excelencia? ¿tienes un colaborador tóxico o incómodo?

Hoy quiero compartir contigo mi visión sobre cómo diferenciar un líder tóxico de uno que no sólo no lo es, sino que puede estar aportando mucho más valor del que crees. En el mundo empresarial actual, especialmente en organizaciones que atraviesan procesos de cambio ( es decir, todas, o eso creo yo) es fundamental distinguir entre empleados tóxicos y aquellos que, aunque algo incómodos, son esenciales para conseguir la excelencia… para mejorar continuamente y desarrollar nuestro pensamiento más crítico con nosotros mismos. Este artículo explora las «5P» que caracterizan a los colaboradores incómodos pero valiosos, contrastándolos con comportamientos verdaderamente tóxicos a los que deberíamos poner límites cuanto antes. PROPONER, PRODUCIR CAMBIOS, PRESIONAR, PROVOCAR y PERSISTIR. Si aplicamos esas 5 P’s sabremos si nuestros colaborador es tóxico o incómodo.

¿y si realmente el que está callado siempre y cuando habla es para asentir y darnos la razón es el verdadero tóxico del equipo?

Los «incómodos» Proponen, los tóxicos solo destruyen.

Colaborador Incómodo:

  • Constantemente sugiere nuevas ideas y soluciones, a pesar de haber destruído previamente alguna de las nuestras.
  • Desafía el status quo con propuestas constructivas alternativas a las existentes.
  • Busca mejorar procesos y resultados .

Empleado Tóxico:

  • Critica sin ofrecer alternativas viables.
  • Destruye las ideas de otros sacando su peor ego personal (y a veces de forma narcisista) .
  • Resiste al cambio sin razones fundamentadas o se ancla en el pasado fallido como única excusa.

Los «incómodos» Producen Cambios, los tóxicos los evitan a toda costa

Colaborador Incómodo:

  • Impulsa la innovación y la adaptación a las nuevas necesidades del mercado o de la empresa.
  • Identifica áreas de mejora y actúa sobre ellas. Es capaz de ver «fallos» donde todo el mundo ve todo correcto.
  • Motiva a otros a salir de su zona de confort, a experimentar, a ser eminentemente curiosos.

Empleado Tóxico:

  • Crea caos y conflictos innecesarios entre el equipo y fuera de él.
  • Sabotea iniciativas de cambio. No quieren cambiar nada porque según ellos » todo ha funcionado siempre así».
  • Se resiste pasivamente a nuevas direcciones vengan de donde vengan, incluso cuando estas ya han sido acordadas y adoptadas en la empresa.

Los incómodos Presionan, los tóxicos permanecen pasivos ante las posibles mejoras.

Colaborador Incómodo:

  • Empuja al equipo hacia la excelencia pero siempre celebra los éxitos conseguidos.
  • Cuestiona decisiones para asegurar su solidez agradeciendo las opiniones de otros también.
  • Mantiene altos estándares de calidad que van cambiando conforme vamos mejorando.

Empleado Tóxico:

  • Genera estrés improductivo en el equipo ( aunque sea el psicológico, que es el peor estrés que conozco)
  • Utiliza tácticas de intimidación y busca «socios» que apoyen su teoría de no hacer nada nuevo.
  • Crea un ambiente de trabajo hostil y estresante.

Los incómodos Provocan cambios mientras que los tóxicos miran para otro lado.

Colaborador Incómodo:

  • Estimula y fomenta debates constructivos para mejorar procesos que han venido funcionando toda la vida.
  • Crea distintos escenarios o suposiciones para fomentar el pensamiento crítico de todos los colaboradores.
  • Introduce perspectivas diversas , es capaz de cambiar de observador de un mismo problema para generar nuevas soluciones al problema.

Empleado Tóxico:

  • Inicia conflictos personales con otros compañeros y también entre compañeros de departamento y otros ajenos al mismo.
  • Difunde rumores y chismes infundados que provocan desconfianza y enfado.
  • Mina la confianza entre compañeros de trabajo, sacando lo peor de cada uno; ponen foco en las debilidades de los demás y jamás en las fortalezas.

Los incómodos Persisten hasta lograr sus objetivos, los tóxicos jamás insisten si eso conlleva cambios en sus tareas.

Colaborador Incómodo:

  • Mantiene el enfoque en objetivos a largo plazo generando un propósito ambicioso que ayuda a los colaboradores a exigirse un poco más cada día.
  • No se rinde ante los obstáculos, es capaz de sacar aprendizajes de cada error.
  • Hace hincapié consistentemente por mejoras necesarias en los procesos, aunque también celebra los éxitos conseguidos.

Empleado Tóxico:

  • Se obsesiona con problemas menores en los que invierte tiempo y esfuerzo y hace también que los demás pierdan el tiempo ( y las ganas) .
  • Mantiene rencores y conflictos pasados y los saca a la luz en el peor momento posible, sin dar lugar a la reconciliación o el perdón.
  • Rechaza adaptarse a nuevas realidades y por tanto no pelea por ningún cambio dado que estos no son necesarios .

¿y tú? ¿sientes que como líder estás fomentando más en tu equipo los que nunca dicen nada y desde su silencio no provocan ningún cambio? o por el contrario ¿estás dispuesto/a a escuchar mejoras constructivas aun sabiendo que los cambios no siempre son fáciles? Plantéate si te rodeas siempre de los mejores aunque tengas que fomentar para ello la curiosidad y el pensamiento crítico constante… ¿tu colaborador es tóxico o incómodo?


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