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Cómo delegar responsabilidades con eficacia

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Me pasa muy a menudo. Clientes de coaching que llegan a un proceso con mucho miedo a la delegación. ¿de dónde viene esa ausencia de delegación? ¿cómo podemos vencer ese exceso de control? ¿hasta qué punto creemos que lo pueden hacer peor que nosotros? ¿es la delegación algo efectivo para mi o siempre irá en mi contra? Hoy respondemos a todas estas preguntas pero sobre todo te enseñamos cómo delegar responsabilidades con eficacia.

Llegó el día. Establecer los objetivos anuales empresariales y también los de mi equipo. Un despliegue vertical en condiciones… Pero a la hora de la verdad, quiero supervisarlo todo. No dejo que hagan nada si no tienen mi aprobación. No quiero que mañana ocupen mi puesto. Si les enseño todo , ¿para qué me van a querer a mi? Ese es el error. Que pensamos que nuestro puesto puede desaparecer si compartimos conocimiento. Y nuestra labor es específicamente esa, compartir conocimiento y generar equipo.

El líder del equipo debe permitir que sus colaboradores crezcan , incluso cuando lo hagan más que ella o él y puedan ocupar su puesto el día de mañana.

Delegar responsabilidades es una habilidad ( nada fácil ) y fundamental para los responsables de equipos, ya que permite distribuir la carga de trabajo y hacer crecer a los miembros del equipo. Si quieres ejercer un buen liderazgo líquido, tienes que saber delegar, no te queda otra.

Aquí tienes algunos consejos para saber cómo delegar responsabilidades con eficacia:

  1. Establece las prioridades : Identifica qué trabajo delegar. No todas las tareas deben ser delegadas. Algunas son estratégicas o críticas para el negocio y requieren tu atención personalizada. Prioriza y selecciona aquellas que pueden ser asignadas a otros miembros del equipo.
  2. Comprende las fortalezas de cada persona: Conoce las habilidades y competencias de tu equipo. Destina tiempo a conocerles mejor, a saber qué les motiva.  Asigna tareas en función de sus capacidades y deseos para maximizar la eficiencia del equipo.
  3. Ofrece siempre información del contexto: Al delegar, proporciona detalles sobre el contexto, la situación actual, y las expectativas. Asegúrate de que los miembros del equipo comprendan la importancia de la tarea y cómo se relaciona con los objetivos generales de la empresa. Esa relación es fundamental.
  4. Establece fechas de cumplimiento de objetivos claras y realistas: Define fechas límite para las tareas delegadas. Esto ayuda a mantener el enfoque y la responsabilidad de cada colaborador y permite trabajar mejor en equipo.
  5. Prioriza la comunicación y el feedback de tus colaboradores: Mantén una comunicación abierta con los miembros de tu equipo. Escucha sus miedos, sus inquietudes y ofrece siempre una retroalimentación constructiva y no destructiva.
  6. Invierte en su formación si la necesitan: Si estás delegando una tarea nueva, asegúrate de proporcionar la formación necesaria. Esto garantiza que todos estén preparados para cumplir con éxito sus nuevas responsabilidades. No vale directamente » soltar el objetivo» y ver qué pasa .
  7. Céntrate en los resultados: En lugar de controlar cada paso, enfócate en los resultados finales. No les digas cómo hacer las cosas. Confía en que tu equipo cumplirá con las expectativas establecidas y llegarán a lograr los ansiosos resultados. Déjales hacer y pensar fuera de la caja.

Pero ¿y si el problema de la delegación no tiene su origen tanto en el líder como en el colaborador? ¿qué pasa si un colaborador no quiere recibir más tareas? Ser el receptor de responsabilidades delegadas puede ser tanto una oportunidad como un reto no apto para todo el mundo.Aunque la delegación puede ser una señal de confianza y una oportunidad para el desarrollo profesional, no todos los empleados están dispuestos a aceptar tareas adicionales ni lo ven así. Veamos algunas razones por las cuales los delegados pueden resistirse a la delegación:

  • Están hasta arriba de trabajo: Uno de los motivos más comunes por los que los empleados prefieren no recibir más tareas es la sobrecarga de trabajo. Si ya se sienten al límite con sus responsabilidades actuales, la idea de asumir más puede ser razón hasta de baja laboral por estrés.
  • Falta de habilidades o conocimientos: Algunos empleados pueden sentir que no tienen las habilidades o el conocimiento necesario para realizar la tarea delegada con éxito, lo que puede generar ansiedad y miedo al fracaso…. incluso algunas veces son capaces de aceptar la responsabilidad y no ser capaces de decir o expresar que no saben hacerla…
  • Falta de reconocimiento por parte del líder: Hay que reconocer, elevar, y agradecer. Si las tareas delegadas se realizan con resultado exitoso y no se reconoce el esfuerzo o se recompensa adecuadamente, los empleados pueden sentir que no vale la pena el esfuerzo adicional la próxima vez que les cedamos una responsabilidad.
  • Miedo al fracaso:  Como en cualquier tarea nueva, la posibilidad de no cumplir con las expectativas puede generar cuanto menos un cierto respeto, especialmente si hay una percepción de que habrá consecuencias negativas (castigos)  en caso de errores. Las empresas deben permitir el error como parte de la cadena de aprendizaje.
  • Alteración de los procesos naturales del equipo: La delegación puede alterar la dinámica de equipo existente, especialmente si la tarea delegada implica asumir una posición de liderazgo o autoridad sobre pares…
  • Preferencia por tareas actuales: » a mi no me des nada nuevo que yo estoy muy bien como estoy» . Algunos empleados pueden estar muy cómodos con sus tareas actuales y no desean salir de su zona de confort para enfrentarse a nuevos retos ( vistos como nuevos «problemas».)

¿qué pasa si alguien del equipo no está dispuesto/a a asumir una nueva responsabilidad? Aunque las tareas de delegación bien realizadas y comunicadas suelen producir satisfacción en el empleado, a veces aparece una resistencia a asumir responsabilidades difícil de superar… Si ese es tu caso , sigue estos pasos:

  • Dialogar abiertamente: Mantén una comunicación abierta con los empleados para entender sus preocupaciones, sus expectativas, su plan de carrera  y poder trabajar juntos para encontrar soluciones que le satisfagan.
  • Formación y desarrollo: Ofrece oportunidades de capacitación y desarrollo para que los empleados se sientan más seguros al asumir nuevas tareas.
  • Reconocimiento y recompensas: Asegúrate de reconocer y recompensar el trabajo bien hecho, lo que puede aumentar la motivación y la disposición a asumir más responsabilidades. ¡y hazlo en público siempre que sea posible!
  • Establecer flujos de comunicación de periódicos. Asegúrate de periódicamente preguntarles cómo van, en qué les podemos ayudar o cómo podemos contribuir desde nuestra posición a que logren cumplir los objetivos.
  • Distribución equitativa del trabajo: Asegúrate de que la carga de trabajo se distribuya de manera justa y equitativa entre los distintos colaboradores o tendrás problemas que generarán quistes de relación difíciles de superar.

¿Y a ti? ¿qué es lo que más te cuesta a la hora de delegar responsabilidades o asumir nuevos roles en tu puesto de trabajo? Si necesitas formación o motivación al respecto estaré encantado de contarte más sobre el workshop de liderazgo actual que he preparado para ti.


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