Yo era de los típicos que no creían la meditación. Pensaba que era algo de personas alternativas que no encontraban alternativas a su vida estresante. Hasta que un día casi por casualidad, di con la aplicación Headspace y luego vi un documental en Netflix que me convenció de una vez por todas a practicar la meditación siempre que me fuera posible. Desde entonces controlo y gestiono mucho mejor mis emociones. He aprendido a gestionar yo la realidad y no que la realidad me gestiona a mí. Y además , con artículos como el que hoy escribo, quiero convencerte del poder de la meditación, como herramienta para lograr una mayor felicidad.
Todo el mundo habla de la meditación. En los últimos años, nos han querido vender la meditación como una herramienta para reducir el estrés y mejorar el bienestar emocional . Pero un nuevo estudio científico está confirmando ( ya había estudios previos) que la meditación puede ser mucho más que una simple técnica de relajación y herramienta para luchar contra el estrés que nos invade cada día. De hecho, podría cambiar fundamentalmente la forma en la que experimentamos la realidad a la que nos enfrentamos cada día. No me canso de decirlo: una cosa es la realidad y otra ( que puede ser distinta) como nosotros interpretamos esa realidad. Por eso tenemos que creer en el poder de la meditación para trabajar esa posibilidad de re-interpretar la realidad.
La teoría general de la meditación
Los científicos cognitivos Ruben Laukkonen y Heleen Slagter han propuesto una «teoría general de la meditación» que explica cómo diferentes prácticas de meditación y mindfulness afectan nuestra mente. Esta teoría se basa en el concepto de «procesamiento predictivo», que sugiere que nuestra experiencia consciente de la realidad es una construcción de hábitos mentales adquiridos a través de experiencias de nuestro pasado. Vamos, que la interpretación de la realidad de hoy tiene que ver con la suma de interpretaciones de las realidades a las que nos enfrentamos en el pasado.
Las cuatro etapas de la meditación
Según esta teoría, la meditación se puede dividir en cuatro etapas de evolución y profundidad por las que , con la práctica, podemos ir adquiriendo:
- Atención enfocada: Es la práctica más sencilla ( como de primer nivel básico) y ayuda a calmar la mente centrándose en un objeto específico, como la respiración o el sonido de unas campanas. A mi las campanas depende del día me concentran más o menos… cuestión de gustos.
- Monitoreo abierto: Amplía la atención mental un ámbito mayor ( no sólo la respiración por ejemplo ) para observar todo lo que surge en la conciencia sin focalizarse en nada en particular. No tengamos miedo a lo que nuestra mente nos puede enseñar.
- No dualidad: Disuelve la distinción entre el observador y lo observado, llevando a una experiencia de unidad.
- Cesación: En estados muy avanzados, incluso la conciencia misma puede desaparecer temporalmente. Es el estado más avanzado … en el que cuerpo y mente se separan por completo. Yo nunca he logrado llegar a este estado ( y con sinceridad no se si me apetece)
Deconstruyendo la mente predictiva
La idea central es que la meditación «deconstruye la mente predictiva». Esto no significa destruirla, sino ajustar el «volumen» o «ruido» de nuestras expectativas y creencias (llamadas «priors» en inglés). Al final nuestra mente es un mundo de creencias y prejuicios que sin duda influyen a la hora de interpretar nuestra propia realidad. Al reducir la influencia de estos «priors», la meditación puede llevarnos a experiencias cada vez más alejadas de nuestra percepción ordinaria.
Más allá del alivio del estrés
Mientras que las prácticas de atención enfocada, como la mindfulness básica, pueden ser excelentes para reducir el estrés, las etapas más avanzadas de la meditación ofrecen posibilidades aún más profundas:
- El monitoreo abierto puede ayudarnos a ver la «totalidad» de nuestra experiencia, sin quedar atrapados en pensamientos o emociones específicas. Permite tener un mayor nivel de concentración y hace que nuestra mente sea mucho más productiva y por tanto, ganemos más tiempo en las tareas cotidianas.
- Las prácticas no duales pueden llevarnos a experiencias de unidad y disolución de los límites del yo. En resumen, separa muy bien lo que es prejuicio o creencia previa con realidad del presente. Nos ayuda a realizar un pensamiento crítico continuo con nuestra propia mente.

Implicaciones para el bienestar
Esta nueva comprensión de la meditación sugiere que, más allá de simplemente «llenar» nuestra experiencia con cosas que nos hacen felices, podemos cambiar fundamentalmente la forma en que nuestra mente genera la experiencia. Esto abre la puerta a formas más profundas y sostenibles de bienestar.
El futuro de la investigación sobre meditación
A medida que esta teoría general de la meditación se desarrolle, es probable aprendamos a usar la meditación con un objetivo mucho más ambicioso al que hoy tenemos:
- Prácticas de meditación más localizadas en un objetivo concreto y científicamente basadas. ( por eso mucha gente no se atreve a enfrentarse al «silencio» de estar con uno mismo.
- Una mejor comprensión de cómo diferentes técnicas afectan nuestra mente, nuestra interpretación de la realidad y nuestro bienestar.
- La posibilidad de adaptar las prácticas meditativas a las necesidades individuales con mayor precisión.
La meditación es mucho más que una herramienta para relajarse o gestionar el estrés empresarial. Es un medio para explorar (nos) y potencialmente transformar nuestra experiencia consciente. A medida que la ciencia continúa desmontando los misterios que hay tras la mente meditativa, se abren nuevas posibilidades para el crecimiento personal y el bienestar humano.A veces buscaremos aliviar el estrés cotidiano y en otras ocasiones nos atreveremos a explorar las profundidades de nuestra conciencia. De lo que no tengo duda es que la meditación ofrece un camino reparador increíble y potencialmente transformador. Con la ciencia y la práctica trabajando juntas, el futuro de la meditación promete ser tan emocionante como profundo y eficaz. ¿a qué esperas para empezar a practicar la meditación?
