A principios de esta semana, tuve una visita de un cliente muy especial, empresario de éxito en una compañía familiar, con excelente resultados económicos, pero también con una peligrosa relación de enfrentamiento entre sus socios. Los conflictos empresariales son algo bastante habitual, pero se agrava enormemente cuando los socios pertenecen a la misma familia. Soy de los que piensa que idealmente la familia de sangre es con la que puedes y debes compartir tu vida. Pero si los conflictos, insultos, desavenencias, malos rollos, o la familia política adjunta están afectando tu vida, va siendo hora de pensar en adoptar y buscar una nueva familia elegida….. familia elegida como sustituta de la familia de sangre ¡es posible!
Abrazando la familia elegida como sustituta de la familia de sangre
La palabra «familia» nos lleva siempre a pensar en imágenes de amor, apoyo y unión. Esta familia sanguínea, especialmente en España, conlleva la falsa creencia de pensar que los lazos familiares son considerados sagrados e indestructibles. Sin embargo, la realidad es que no siempre las relaciones familiares son perfectas. Hay veces que a pesar de nuestros mejores esfuerzos, el vínculo con nuestra familia genética se ve plagado de conflictos permanentes y rechazo. En estos casos, es fundamental replantearse el concepto de familia adquirido desde nuestra infancia y considerar la posibilidad de construir una familia elegida.
La Creencia Limitante de la familia como Amor Incondicional.
Desde pequeños, se nos inculca la idea de que debemos amar a nuestra familia incondicionalmente, sin importar sus acciones o pensamientos hacia nosotros. Esta creencia limitante puede llevarnos a tolerar o aceptar comportamientos tóxicos y a mantener relaciones que para nada nos benefician emocionalmente. Es importante recordar que el amor y el respeto deberían ser recíprocos y no unilaterales ; no debemos sentirnos obligados a mantener vínculos que nos hacen daño. Aunque estos vínculos sean con nuestra familia de sangre. No deberíamos estar obligados a estar con alguien que permanentemente sacan lo peor de nosotros mismos.
El primer paso para abordar un conflicto familiar permanente es reconocerlo…hay gente que quién es tan instaurado el concepto familiar, que no es capaz de ver los conflictos cuando aparecen . Aceptar que la relación con nuestra familia de sangre no es saludable puede ser doloroso, pero es un paso necesario para nuestro propio bienestar emocional y nuestra salud mental. Analizar objetivamente la situación implica hacernos preguntas poderosas, ¿hemos hecho todo lo posible para mejorar la relación o es hora de considerar otras opciones?
La Familia Elegida: Una posible solución si tu familia genética no funciona
Cuando las relaciones con nuestra familia genética no son buenas, podemos encontrar remedio en la familia elegida, en la que elegimos nosotros. Esta familia puede estar formada por amigos cercanos o personas que hemos conocido a lo largo de nuestra vida y que nos dan el amor y el apoyo que necesitamos como personas. La elección de la familia elegida se basa en la afinidad, el respeto mutuo y el cariño de verdad, sin las ataduras y culpas que suelen producir las familias de sangre tradicionales.
Cómo formar una familia elegida cuando tu familia genética no funciona.
1. Identifica tus necesidades afectivas: piensa qué aspectos valorarías más en una relación familiar tradicional y elige aquellos que más coincidan con aquello que buscas. ¿Buscas apoyo emocional, comprensión o simplemente alguien con quien compartir experiencias emocionalmente interesantes?
2. Practica las relaciones saludables: rodéate de personas que te apoyen y te hagan sentir bien contigo mismo. Invierte tiempo en estas relaciones para estrechar lazos y descubrir más cómo sois como personas… muchas familias tradicionales rompen porque no se permiten conocerse.
3. Comunicación Abierta: Fomenta una comunicación sincera y abierta con tu familia elegida. Esto os ayudará a construir una base sólida de confianza y entendimiento, algo fundamental para que las relaciones permanezcan estables en el tiempo.
4. Pon tus propios límites: no tengas miedo de establecer límites saludables con tu familia genética si es necesario para proteger tu bienestar emocional.
5. Aplica la gratitud: Valora y da las gracias a las personas que forman parte de tu familia elegida. Apreciar su presencia y su tiempo activo en tu vida fortalecerá aún más los vínculos. ¡díselo con seguridad y agradece cada momento que pasáis juntos!
En muchas culturas como la española y el carácter latino, existe un estigma asociado a alejarse de la familia genética.
Este estigma puede convertirse en una creencia limitante que puede provocar mucho dolor. Sin embargo, es fundamental entender que priorizar nuestro bienestar emocional no es egoísta; es una necesidad vital. Romper con este estigma nos permite vivir una vida más plena y auténtica.
Si necesitas tomar la decisión de romper con tu pasado familiar porque ya lo has intentado todo, no dudes en que tu futura familia elegida puede ser una solución que puede – de verdad – hacerte muy feliz. Y si necesitas servicios de coaching ejecutivo estaré encantado de ser tu coach en Madrid.
