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Propósitos de liderazgo en Septiembre

propósitos de liderazgo
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El mes de Septiembre es un poco como el mes de Enero. Las mesas de los despachos se llenan de cartas a los Reyes Magos para pedir nuevos valores y comportamientos de liderazgo en el nuevo año. Hay incluso muchas empresas que cierran su ejercicio en Agosto en vez de en Diciembre. ¿pero qué tiene que cambiar un líder para ser mejor líder a la vuelta de vacaciones? Hoy ponemos encima de la mesa cuatro propósitos de liderazgo que sin duda ayudarán a tener un mejor equipo, ser mejores profesionales, y también ser mejores personas.

Alguien me dijo el otro día que se quiso apuntar al gimnasio en Madrid y que se dio la vuelta a la vista de la cola de personas que había. Y es que el verano da mucho para pensar y ver que queremos cambiar de cara a septiembre. Muchos de nuestros pensamientos van enfocados hacia la mejora de los resultados económicos. Pero otros van dirigidos a la mejora del equipo, de sus decisiones, y de las personas que lo forman.

Ser líder nunca ha sido un camino fácil. Pero es que además en estos tiempos de la Inteligencia artificial y de la velocidad a la que suceden los acontecimientos, el directivo no lo tiene nada fácil . Si ya la consecución de nuevos resultados en complicada,con la avalancha constante de novedades tecnológicas hay días en los que parece que motivar a un equipo, tomar buenas decisiones y además cuidar de uno mismo. Y aunque una conferencia de motivación exitosa puede ayudar, no es suficiente.

Hay cuatro objetivos del liderazgo que cada vez pesan más en los comportamientos de un líder, y que creo que merece la pena compartir con vosotros.


1. Motivar al equipo (el líder como animador)

¿Cuántas veces has tenido que sonreír y dar energía al equipo cuando tú mismo estabas agotado? En un mundo lleno de distracciones, ruidos y malas noticias, motivar (llevar al movimiento con sonrisa y optimismo) se ha convertido en un arte cuanto menos díficil. Ya no vale con un simple “buen trabajo, chicos”: necesitamos reconocer de forma auténtica y constante el esfuerzo de las personas. Y dedicar tiempo, mucho tiempo, a escucharles y conocer de primera mano sus verdaderas necesidades emocionales.


2. Analizar los datos para encontrar los que son válidos (el líder como detective)

Leí un artículo esta semana sobre lo difícil que tienen los líderes tomar decisiones con la cantidad de datos disponibles, dado que estos no siempre están preparados para la IA y por tanto hay que hacerlo todo de forma manual . Bucear en un mar de datos contradictorios, informes que se contradicen y opiniones que tiran en direcciones opuestas es el pan de cada día para muchos directivos. La clave no es querer tener todas las respuestas, sino saber hacer las preguntas correctas, aplicar pensamiento crítico y, sobre todo, no dejarse atrapar por la cantidad de datos disponibles. La intuición del líder vuelve a estar de moda.


3. Mantener la visión estratégica (el líder como visionario)

Cada vez que doy un curso sobre gestión del tiempo y productividad me doy cuenta de la cantidad de esfuerzo invertido en apagar fuegos y el poco tiempo que los líderes destinan a pensar en el largo plazo. Aquí confieso que yo mismo peco de bombero cada semana. Entre reuniones, distracciones, redes sociales, urgencias y correos, ¿cómo reservar tiempo para pensar en la estrategia de largo plazo? Y sin embargo, si no protegemos esos espacios de pensar a largo plazo, la estrategia ( el propósito ) desaparece, y lo urgente se come siempre a lo importante.


4. Cuidarse a uno mismo (el líder como ser humano)

Si, merece la pena hacer la cola del gimnasio y descargarte esa aplicación de meditación. Detrás del cargo, del título o de la agenda llena, hay una persona con sus virtudes y sus defectos. Y esa persona también se cansa física y emocionalmente. También duda y también necesita parar. Muchas veces me encuentro hablando en sesiones de coaching con directivos que llevan tanto peso encima que se sienten solos ante el abismo. Cuidar la propia salud mental, pedir ayuda y ser vulnerables no nos hace menos líderes; nos hace más humanos.


Para acabar la carta a los Reyes Magos en Septiembre

El liderazgo no es solo lograr resultados, es también sostener a las personas, dar claridad en la confusión de los datos y cuidarse mucho para seguir en pie y permitir que otros lo hagan contigo. Ese es el éxito del equipo.

Y quizá lo más importante es recordar que nadie puede llevar estas cargas en soledad. Compartir, pedir apoyo y reconocer que no somos superhéroes es ya un acto de liderazgo en sí mismo. Si necesitas ayuda, estaría encantado de empezar un proceso de coaching empresarial contigo.


Y tú, ¿con cuál de estas cuatro cargas te identificas más en tu día a día como líder?



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