Soy de los que piensa que para las generaciones actuales, el covid marcó un antes y un después a la hora de interpretar la realidad. Creo que hay cosas malas que hemos adquirido ( como ser más egoistas y movernos más evitando miedos que buscando pasiones) y también cosas buenas ( como aprender a disfrutar más del presente y del ahora). Esto lleva por ejemplo a que la industria del turismo esté absolutamente disparada en cuanto a cifras. Parece que todo el mundo quiere conocer ahora todo lo que no ha vivido en los últimos años. En cambio, creo que hay valores y pensamientos que ni el covid ha podido modificar . Ni un terremoto como el que hemos vivido puede con la pasión, la confianza y el pensamiento positivo como factores clave para el éxito de nuestros proyectos.
Me desespera ver cuando un negocio se está yendo a pique y sus empleados y dueños no hacen nada para salvarlo. Al igual que que cuando un barco cuando un barco se está huyendo no siempre eres capaz de ver la primera gota de pérdida, siempre hay indicios del desastre que deben ser atajados desde su comienzo. Un proyecto , cualquiera, requiere de mucho tiempo y mucha dedicación. Y de alimento, y de aplicación de enseñanzas aprendidas. La gente se piensa que detrás de los negocios de éxito hay mucha suerte. La buena suerte no existe si no se ha buscado previamente. Y valores como la pasión, la confianza y el pensamiento positivo son apuestas segura para que la suerte siempre duerma a tu lado. Hoy quiero centrarme en el secreto del éxito de las zapatillas on running.
Corría el año 2010 cuando tres amigos suizos decidieron cambiar la forma en la que entendíamos el arte de correr, el running. No eran grandes empresarios del deporte ni contaban con el respaldo de grandes bancos ni analistas financieros. Eran simplemente tres personas unidas por un mismo pensamiento: querían crear una zapatilla que ofreciera una sensación completamente nueva al correr, algo parecido a lo que debe sentirse cuando vuelas. Así nació On Running, la marca que hoy triunfa entre los atletas de élite y corredores de todo el mundo con su ya icónica tecnología CloudTec.
Lo que me motiva de su historia no es solo la cuenta de beneficios que han alcanzado ( que también, no son unas zapatillas baratas) , sino el impulso emocional que los empujó desde el primer minuto: su pasión, su confianza y su pensamiento positivo, incluso en los momentos donde les cerraron las puertas en las narices.
1. La pasión como punto de partida
Oliver Bernhard, uno de los fundadores y ex atleta profesional, no se conformaba con lo que el mercado ofrecía. Tras retirarse, sentía que ninguna zapatilla cumplía con su ideal de carrera suave y eficiente. Su pasión por el deporte y por mejorar la experiencia del corredor fue la chispa que encendió todo. Así que cogió una manguera ( de las de regar) y empezó a cortarla en pequeños trozos para crear su primera suela de amortiguación concentrada.
Lo creas o no, el primer inspirador para crear la marca On Running fue inicialmente rechazado por Nike cuando les mostró su primer prototipo Olivier Bernhard, que por entonces todavía era un atleta profesional patrocinado por Nike, llevó la idea a la compañía, pero Nike lo rechazó. De ese rechazo nació la pasión que hoy todos conocemos.
El mismo Bernhard calificó ese primer prototipo de zapatillas como “prehistórico” o “espantoso”, aunque cumplía con la sensación de amortiguación que él buscaba, algo así como “correr en nubes”. En lugar de abandonar la idea, Bernhard se asoció con otros dos socios, David Allemann y Caspar Coppetti para fundar On Holding AG en 2010.
A menudo olvidamos que las ideas realmente transformadoras nacen no solo del conocimiento técnico, sino de la pasión interior de querer cambiar o mejorar algo. Cuando un proyecto nace de la pasión, es mucho más difícil que se rinda ante la primera dificultad, porque su origen no es el dinero, ni la fama, ni el ego, sino el propósito.
2. La confianza en el camino, aunque a veces esté lleno de incertidumbre
On Running comenzó en un pequeño taller, como muchos emprendedores empiezan literalmente en un garaje. y con prototipos rudimentarios hechos a mano. No había inversores ni grandes máquinas industriales de producción en cadena. No había un plan de negocio sólido, ni una archivo excel de 16 hojas. Pero sí había una fe inquebrantable en que podían lograrlo, una pasión por querer hacer un mundo mejor. Esa confianza en uno mismo y en el equipo es el segundo pilar fundamental de cualquier proyecto que quiera triunfar en un mercado competitivo , donde cada día surgen y – también – fracasan miles de proyectos.
Confiar no es saber que todo saldrá bien. Ni siquiera es saber todo, el mundo empresarial está lleno de incertidumbre y de problemas. Es creer que, aunque no sepas cómo ni cuándo, vas a encontrar una salida, un motivo para celebrar la confianza que pusiste en el proyecto. Es abrazar la incertidumbre y el cambio sin dejar que te paralicen. Y eso fue precisamente lo que hicieron estos tres fundadores: dar cada paso sin miedo a que fuera incorrecto, sabiendo que cada error también sería parte del aprendizaje de cada uno de sus días y de sus decisiones.
3. El pensamiento positivo como motor diario
Montar una empresa de zapatillas en un mercado dominado por gigantes como Nike o Adidas no es precisamente una idea “segura”. Yo hasta descubrir las cloud era fan de las Ultraboost de la marca alemana. Pero ahora no pienso más que en los nuevos modelos de On running. Sus tres socios , como el resto de humanos, toman 35.000 decisiones al día. Pero desde hace tiempo optaron por pensar en lo que podía salir bien en lugar de enfocarse en lo que podía fallar en cada una de sus decisiones.
No creamos que vivimos en los mundos de Yupi. Una actitud mental activa y enfocada en las soluciones y no es los problemas, es la clave del éxito de cualquier proyecto . Esa capacidad de ver oportunidades donde otros ven barreras. De imaginar lo que aún no existe. De confiar en que la suma de pequeños avances diarios puede, con el tiempo, mover montañas… y hacer que clientes como yo, hasta ahora fieles a una sola marca, seamos capaces de poner los cuernos.
¿Qué podemos aprender de lo que hay detrás de esta historia?
Hoy, On Running es una marca global, ha sido respaldada por atletas como Roger Federer, y ha salido a bolsa con una valoración multimillonaria. Pero su verdadero valor no está solo en las cifras. Está en habernos recordado que las grandes ideas necesitan mucho más que recursos: necesitan pasión, confianza y una mentalidad positiva a prueba de tormentas.
Y esto no es exclusivo del mundo de los negocios. Si estás liderando un equipo, comenzando un nuevo capítulo personal o dando forma a una idea o proyecto, recuerda que esos tres ingredientes son, probablemente, el mejor punto de partida que puedas tener. Y aunque mantenerlos en el tiempo no siempre es fácil, debes creer en ti y seguir adelante. ¡no queda más remedio!
Al final, las cosas triunfan por la actitud de las personas que hay detrás de ellas. ¿opinas como yo?
