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Workshop de Liderazgo: Cómo Saber si tu Equipo Tiene los Valores y Comportamientos Clave para el Éxito

workshop liderazgo
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Muchos clientes me plantean un problema muy común. Sus equipos tienen conocimiento más que suficiente para triunfar pero en cambio carecen de los valores y comportamientos necesarios para triunfar . ¿por qué fallan? Porque para trabajar en equipo primero hay que construir el equipo. Y para construir un equipo no solo hay que hacer un grupo. Hay que definir los valores y comportamientos necesarios para que ese equipo de trabajo consiga el éxito que se merece. ¿ cuales son esos valores y comportamientos ? Pues aquí te comparto mi opinión personal.

A la hora de plantear un curso o workshop para equipos, hay que saber con antelación si ese equipo tiene bien definidas la visión , los valores y los comportamientos. Aunque no lo creas, la mayor parte de ellos no lo tienen. Y por eso es fundamental destinar un día completo ( y si es posible dos, y en un entorno fuera de la oficina) , para desarrollar un workshop de liderazgo donde se acabe con la tarea bien hecha: los valores y comportamientos para triunfar deben definirse.

Hoy más que nunca el mundo empresarial requiere de equipos sanos, motivados, con una visión clara de futuro y propósito de marca y de empresa y una baja movilidad.

Ya no basta con tener empleados con amplios conocimientos o con cumplir con los objetivos del trimestre. El verdadero diferencial está en cómo las personas trabajan juntas, en cómo se comunican, resuelven conflictos y se adaptan a los problemas del día a día.

 

¿cuáles son esas competencias y habilidades imprescindibles para que un equipo no solo funcione, sino que realmente tenga éxito?

¿Y cómo puedes, como líder de equipo, analizar si está donde debería estar?

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1. Transparencia y confianza mutua ( sin sincericidios

La comunicación empática es el oxígeno de los equipos de alto rendimiento y mentalidad de crecimiento. No se trata solo de hablar ( del número de veces) , sino sobre todo  de escuchar, de preguntar, de dar y recibir feedback de manera constructiva. Los equipos que triunfan son aquellos donde nadie tiene miedo a expresar lo que piensa, señalar o aceptar un error o pedir ayuda cuando la necesita. Por eso la confianza es el pegamento invisible que permite que la comunicación fluya y que los miembros se atrevan a innovar, a arriesgar y a aprender de sus propios fracasos. ¡vulnerabilidad y transparencia! No significa que lo digamos todo ( sincericidio ) sino que seamos como equipo suficientemente maduros para reconocer en qué somos excelentes y en qué podemos mejorar.

¿En tu equipo hay conversaciones sinceras o predomina un silencio incómodo? ¿Se comparten tanto los éxitos como los errores? ¿ existen chats paralelos?

2. Propósito compartido y alineación de objetivos comunes ( con la misma importancia) 

Conozco a muchos equipos que no saben a qué deben su existencia. Una buena definición de propósito sería «lo que el mundo se estuviera perdiendo si el equipo no existiera»… Y el propósito no solo es fundamental porque queda bien en un papel, sino porque nos invita a levantarnos e ir con ilusión a trabajar cada mañana. Un equipo sin un propósito claro es como un barco a la deriva. Los equipos exitosos tienen una visión común que motiva, que da sentido al esfuerzo diario y que alinea las acciones individuales con los objetivos colectivos.

Cuando cada miembro entiende cómo su trabajo contribuye al éxito global, la motivación y el compromiso se disparan. Y también debemos saber que nuestro objetivo es tan importante como el objetivo de nuestro compañero de al lado, o incluso del equipo de al lado. Y eso requiere esfuerzo y compromiso en saber qué es lo que está haciendo el resto para que el barco llegue a meta, y cómo podemos ayudar desde nuestro asiento a que eso ocurra.

¿Tu equipo tiene claro el “para qué” de su trabajo? ¿O cada uno rema en una dirección distinta? ¿es un equipo que todavía trabaja en silos?

3. Innovación y pensamiento crítico

La innovación no es solo cosa de departamentos creativos de I+D+I o de start-ups con ideas geniales de mercado. Los equipos que destacan son aquellos que cuestionan lo establecido. Que jamás dicen «esto se hace así porque se lleva haciendo así toda la vida. Son equipos que buscan nuevas formas de hacer las cosas y que no temen desafiar el statu quo. El pensamiento crítico y la diversidad de perspectivas son motores de la creatividad y la mejora continua. Rodéate de gente distinta a ti y descubre un mundo de posibilidades.

¿En tu equipo se fomenta el debate abierto y la búsqueda de nuevas soluciones? ¿O las ideas diferentes se ven como amenazas? ¿los procesos son estáticos o se revisan con frecuencia? ¿realmente sabes rodearte de gente distinta a ti que aporte cosas que tu no puedes aportar?

4. Adaptabilidad al cambio y resiliencia ( aunque no creo en ella como nos la han contado) 

El mundo está en movimiento permanente. Ya lo decía Charles Darwin, » solo sobrevivirán las especies que mejor sepan adaptarse a los cambios. Y resulta que el cambio es la única constante de nuestras vidas.Mañana será diferente a hoy y pasado diferente a mañana. Los equipos que triunfan son aquellos que no solo sobreviven a los cambios, sino que los aprovechan para crecer, para ver cómo sacar partido al propio cambio.

La resiliencia colectiva permite superar obstáculos, aprender rápidamente de los errores y mantener la moral alta incluso en tiempos de incertidumbre…. pero la resilencia no es verdad que nos haga más fuertes ( los cambios cuestan ) pero si nos sirve para cuestionar lo que podemos hacer mejor gracias a ese propio cambio. Que no te cuenten milongas: la resilencia (como nos la han contado)  es solo para algunos tipos de metales.

¿Cómo reacciona tu equipo ante los cambios? ¿Se bloquea o encuentra oportunidades en la adversidad? ¿sabemos ver más allá del propio cambio y valoramos lo que podemos hacer mejor?

5. Delegación, empoderamiento y reconocimiento

Delegar no es traspasar una tarea. Es hacerlo sabiendo que incluso la persona responsable puede hacer esa tarea mejor que tu. Un equipo no es un grupo de personas esperando instrucciones de su líder. El liderazgo líquido implica confianza, adaptación y empoderamiento a los miembros para que tomen decisiones y asuman responsabilidades. Sin miedo a que puedan hacerlo incluso mejor que nosotros mismos. Además, reconocen los logros, celebran los éxitos y convierten el reconocimiento en una herramienta de motivación. ¡aprender es algo necesario pero también enriquece y motiva!

¿Delegas de verdad o microgestionas silos? ¿Reconoces los logros de tu equipo o das por hecho el trabajo bien hecho? ¿ eres de los que busca la excelencia o estás anclado en la exigencia permanente?

6. Gestión de conflictos ( constructiva y resolutiva) 

Adoro los conflictos. No sólo porque me permiten generar ingresos ( workshop de gestión y resolución de conflictos). También porque es de los cursos que imparto donde veo un mayor impacto en los equipos. No se si lo sabes, pero los desacuerdos (los conflictos)  son inevitables. Pero lo importante es cómo y cuando se gestionan. Los equipos sanos son capaces de gestionar los conflictos de manera abierta y respetuosa, buscando soluciones y aprendiendo de las diferencias.

Un conflicto bien gestionado puede ser el inicio de una mejora significativa de las relaciones y de las propia comunicación empática del equipo. Pero no todo el mundo se permite ser igual de transparente o no es capaz de encontrar el momento adecuado. La confianza es la otra cara del conflicto y hay que saber cómo se crea, como se mantiene y cómo se fomenta, dentro y fuera de nuestro equipo.

¿En tu equipo los conflictos se resuelven o se esconden bajo la alfombra? ¿ tratas los conflictos al igual con todas las personas de tu equipo e invitas a que ellos hagan lo mismo? ¿sabéis qué valores forman parte de la confianza entre humanos y conoces cuáles son esos valores en los miembros de tu equipo?

¿Dónde está tu equipo hoy?

¿Y dónde podría estar mañana mismo?

Contrata uno de nuestros talleres de liderazgo para lograr que tu equipo cuente con las competencias y valores necesarios para triunfar en el Siglo XXI.

Si al leer este post  has identificado áreas de mejora en el liderazgo que estáis ejerciendo en vuestra compañía, ¡enhorabuena!

El primer paso para el cambio es reconocer que podemos mejorar.

Todos los equipos, incluso los más exitosos, tienen margen de mejora. Lo importante es no conformarse, desarrollar el pensamiento crítico y buscar siempre la excelencia: ¿qué hacemos un poco mejor cada día?

Como formador en liderazgo, he acompañado a decenas de equipos en su proceso de transformación. He visto cómo, con las herramientas adecuadas y el acompañamiento correcto, los equipos pasan de la mediocridad a la mentalidad de crecimiento, de la desconfianza a la colaboración real, y del miedo al cambio a la innovación constante.

 

¿Te gustaría llevar a tus equipos al siguiente nivel?


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