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Cómo pasar de la exigencia a la excelencia

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¿te estás exigiendo demasiado? ¿sientes que nada de lo que haces está perfecto? ¿te castigas por los errores que cometes? ¿no sabes delegar? Es muy probable que en ese caso estés demasiado instalado/a en la exigencia. Y hoy quiero hacerte ver como la autoexigencia que ejerces en ti no sólo no ayuda a ser mejores, sino que puede convertirse en una obsesión donde nunca llegas a ver el final. Hoy quiero hacerte ver que la excelencia, y no la exigencia, es el camino a seguir.

Pero ¿qué diferencia hay entre exigencia y excelencia? Cuando hablamos de las distinciones en procesos de coaching, es una de las que más nos gusta explicar porque se repite continuamente en nuestras sesiones de coaching ejecutivo: Excelencia o Exigencia. Pues parecen el mismo concepto pero créeme que desde el punto de vista de tu salud mental son diametralmente opuestos. Me encuentro con muchas situaciones donde los clientes vienen llenos de exigencias autoimpuestas que no consiguen más que dolor y frustración a partes iguales. Ante la pregunta del millón «¿quién te exige?» , la mayor parte de mis clientes aparece siempre con la misma respuesta: «Yo mismo, yo misma. Nadie más.»

Aunque ambos términos están relacionados desde el punto de vista profesional con el rendimiento y con el lograr con éxito objetivos empresariales o personales, confundir excelencia y exigencia pueden tener un impacto significativo en nuestro bienestar y éxito, y como consecuencia, en nuestro estado de ánimo y nuestra salud mental.

Exigencia

La exigencia está centrada en la búsqueda eterna y a menudo inflexible (sin errores posibles) de objetivos profesionales ( pero también personales) . Las personas denominadas como exigentes actúan bajo un marco de perfeccionamiento eterno y tienden a establecer objetivos extremadamente altos, a menudo inalcanzables, y se centran en los resultados más que en el disfrute con el proceso. Este enfoque puede llevar a una presión constante, al estrés y, a menudo, a la continua insatisfacción, ya que el éxito se mide únicamente por la capacidad de alcanzar estos objetivos. Si nos fijamos bien en este tipo de personas, los comportamientos comunes asociados con la exigencia serían los siguientes:

  1. Perfeccionismo: Un deseo de evitar errores a toda costa, lo que puede llevar a la ausencia total de procrastinación o al continuo miedo al fracaso. Yo por ejemplo sigo soñando a veces que tengo un examen y que a pesar de haberme esforzado mucho , fracaso. Soy exigente, pero no excelente.
  2. Autocrítica excesiva: Una tendencia a ser demasiado duro con uno mismo cuando no se cumplen las expectativas. Aparecen palabras de forma reiterada como culpa o fracaso. Las personas basadas en la exigencia jamás ven el error en factores externos, sino que tienden a culparse » en exclusiva » del todo el fracaso conseguido. Por tanto , claramente estamos viendo un problema de autoestima.
  3. Falta de flexibilidad: Dificultad para adaptarse a cambios o aceptar que los errores son parte del proceso de aprendizaje. Son personas que en tiempos de incertidumbre y cambios permanentes como los que ahora estamos viviendo, lo pasan muy mal porque no saben cómo reaccionar ante los distintos caminos por los que la vida decide transcurrir.
  4. Enfoque en el resultado: Una obsesión por los resultados finales, sin valorar el aprendizaje y el crecimiento que ocurren en el camino. Son personas que no disfrutan de nada, porque sólo son capaces de ver los errores y no se paran a celebrar sus éxitos. La felicidad consiste en disfrutar del camino sin fijarse en el destino, que cambia cada día y en cada momento.

En cambio , las personas excelentes tienen una visión de su vida completamente opuesta. Cumplen objetivos, los disfrutan tanto en el proceso como en el resultado, y son mucho más felices.

Excelencia

La excelencia se centra en el proceso de mejora continua ( progresa adecuadamente) y en el desarrollo personal. Son persona que siempre están deseando aprender algo nuevo. Este enfoque valora el esfuerzo, la dedicación y el aprendizaje, y reconoce que el crecimiento personal y profesional es un viaje continuo, no un destino inalcanzable. La excelencia se trata de dar lo mejor de uno mismo teniendo en cuenta las circunstancias y el momento personal, sin la presión de querer ser siempre perfecto. Estos serían los comportamientos comunes asociados con la excelencia:

  1. Mentalidad de crecimiento: Una disposición a aprender de los errores y verlos como oportunidades para mejorar. Yo siempre digo en mis conferencias que no hay nada mejor que irse cada día a la cama sabiendo que has aprendido algo nuevo ( y que has hecho a alguien más feliz)
  2. Autoevaluación continua y constructiva: Reflexionar sobre el propio desarrollo y cumplimiento de objetivos de manera positiva, buscando aprendizajes y áreas de mejora sin autocrítica destructiva. Tanto en nosotros como en los demás. Un truco que yo utilizo siempre con mis clientes es «romper» el objetivo final en mini-objetivos y luego celebrar cada uno de estos .
  3. Adaptabilidad: Capacidad para ajustarse a nuevas circunstancias y aprender de ellas. El mundo cambia, queramos o no. Lo bonito de vivir y de socializar es que todos somos diferentes , así que no todo el mundo se comporta igual, no todo el mundo va a ser como nosotros. ¡pero qué maravilla de diversidad!
  4. Enfoque en el proceso: Las personas que buscan la excelencia valoran el esfuerzo y el aprendizaje continuo, entendiendo que el éxito es un camino que se construye día a día, y no un fin de viaje lleno de errores y fracasos personales. A mi me encantó un libro que se llama «el viaje a la felicidad», de Eduardo Punset , donde se invita a reflexionar al lector acerca del disfrute mayor cuando preparamos algo con cariño que cuando se cumple ese algo ( por ejemplo preparar la compra de un regalo a alguien que queremos o preparar un viaje a un destino apetecible) .

¿y tú? Qué has decidido hacer , exigirte cada segundo o buscar en ti esa persona que tiende a la excelencia y que disfruta del camino, aunque tenga errores… ¡me encantaría saberlo en los comentarios! ¡deja el tuyo!


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