Muchas de las cosas que perseguimos en la vida no las obtenemos por una falta de confianza en nosotros mismos. Ni siquiera al principio del año natural, cuando más necesitamos cambiar pequeñas cosas para hacernos sentir mejores personas. Que si queremos adelgazar, que si hacer deporte, que si quedar más con nuestra familia… no nos creemos capaces de hacer algo y al final nuestro pensamiento termina dándonos la razón. ¿pero cómo podemos construir nuestra propia confianza? ¿cómo podemos ganar confianza en uno mismo? Hoy te cuento qué debes hacer para mejorar la confianza que tienes en ti mismo, en ti misma.
No se si alguna vez te ha pasado. Estás en una fiesta , alguien aparentemente silencioso se incorpora a tu grupo de conversación y cuando empieza a hablar es como si lo estuviera haciendo un ángel recién caído del cielo. Parece que lleva integrado con el grupo toda la vida, no duda de ninguna de sus palabras, sonríe y es absolutamente encantador ( a ) . ¿cómo ha trabajado esa persona para conquistar a tanta gente en tan poco tiempo? Pues muy probablemente habrá trabajado ( y mucho ) en su propia confianza.
¿Por qué algunas personas parecen tener una confianza irrompible mientras tú te sientes como un flan tembloroso en situaciones donde se te requiere para relacionarte con los demás? Tengo buenas noticias para ti: resulta que la confianza en tí mismo(a) no es algo con lo que naces o no , sino algo que puedes construir y mejorar cada día. Y no pienses que es muy difícil de hacer.
La confianza tiene dos caras, como una moneda, pero mucho menos aburrida:
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- Manejar la inseguridad (sí, esa vocecita
cabronamolesta que te habla sin parar en tu cabeza) - Construir un pensamiento eficaz (básicamente, creer que puedes hacer las cosas que quieres hacer)
- Manejar la inseguridad (sí, esa vocecita
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OJO : no puedes trabajar sólo una de las dos… no vale elegir. ¡tienes que hacer las dos al mismo tiempo!
Manejando nuestras inseguridades: Todos tenemos ese crítico interno que nos dice que vamos a meter la pata. Yo me lo imagino como una especie de señor gruñón que habita en mi cerebro y me grita sin piedad lo torpe que soy o lo mal que voy a hacer una conferencia de motivación.
La clave no es silenciarlo ni matarlo (spoiler: no puedes hacerlo, el muy cabrón lechuguino sigue ahí), sino aprender a convivir con sus «gritos desde la montaña» , pero haciéndole algo menos de caso conforme pasa el tiempo.
Es como tener el típico amigo, que seguro que tienes, que siempre está sacando la punta a todo lo que dices o haces… al final, terminas por aguantarle porque sabes cómo es . Debes reconocer que esos pensamientos y emociones incómodas son normales e incluso necesarias. No te castigues por sentirte inseguro ( a ) . Piensa en ello como en un bostezo … ¿puedes controlar un bostezo antes de que aparezca? Pues lo mismo: es algo humano y está ahí. Admitamos nuestra inseguridad sin miedo.
Imagina por ejemplo que estás en una reunión de equipo con presencia de tu jefe. Tienes una idea que aportar. Al principio te parece buena idea , pero conforme vas avanzando con tu mirada por las personas del grupo percibes que va a ser mejor no hacer el ridículo, y menos delante de tu jefe. Puede ser tu ruina. Anda que no me ha pasado veces esto a mi.
¡es lógico! Acepta que es así y ya está . Aceptar nuestra inseguridad es absolutamente necesario para que no vuelva a aparecer. Lo importante es no mantener ese estado de duda inicial en el tiempo. Es un poco como las primeras fases de la meditación. Al principio irremediablemente nuestra mente hará todo lo posible y lo imposible para jugarnos una mala pesada y no permitirá “quedarse en blanco” . En vez de enfrentarnos con nuestra mente, pongamos luz sobre ese pensamiento y dejemos que se vaya.
Pues igual con los pensamientos que van en contra de nuestra propia seguridad , de nuestra propia confianza. Hay que ponerles luz , ser conscientes de ellos y de su normalidad, y luego dejar que se vayan… cuanto más hayamos sido curiosos previamente sobre ellos será mucho más fácil dejarlos ir… ¿por qué aparecen? ¿Cuáles son los disparadores? ¿qué fiabilidad hay de que tengan razón esos pensamientos? ¿cuánto de verdad o no hay en ellos? Respondiendo con curiosidad a nuestras propias inseguridades estaremos dando grandes pasos para eliminarlas.
Construyendo un pensamiento eficaz : Se que a Diego Antoñanzas (un servidor) a veces se le va un poco la cabeza con los conceptos… pero ¿qué es eso de construir un pensamiento eficaz? – te estarás preguntando -: pues es creer que puedes hacer las cosas bien; es conseguir que tu pensamiento vaya en línea con el objetivo que persigues. Es pensar que si cometes un error en el camino NO es el final, sino el principio de una cadena de aprendizaje eterna… ¡es la propia vida! ¡hay que ser valientes y seguir adelante!
Soy fan de la ley de la atracción y creo que no es la primera vez que lo comparto con vosotros. Lo que creemos es lo que conseguimos.
A estas alturas del artículo habrás podido pensar que estoy loco. Trabajar las dos cosas al mismo tiempo no es posible porque una conlleva la eliminación de la otra. Si acepto que alguien en mi interior puede pensar mal sobre mi próxima actuación en público no puedo lograr que esa misma persona ( mi pensamiento ) piense que lo puedo lograr …. Un trabajo imposible de cumplir además de una locura.
Pues ni tanto ni tan poco. Lo importante es hacerlo por etapas. Primero pon consciencia en la inseguridad. Y desde el primer momento acéptala, pero comienza a transformar esa inseguridad en otro pensamiento , el de que puedes hacerlo.
Empieza por dar pequeños pasos. Recuerda aplicar la filosofía KAIZEN. La clave está en empezar en un cambio tan pequeño que parezca hasta inútil. ¿Quieres ser más confiado hablando en público? No hace falta que vayas al Wizink center y hables ante los miles de personas que invaden sus gradas.
Empieza diciendo «hola» en voz alta en una reunión pequeña. O di buenos días al conductor del autobús, al cajero del Mercadona. El caso es dar pequeños pasos que te ayuden a pensar que puedes hablar en público sin problema.
Si por ejemplo quieres ganar en confianza a la hora de tener reuniones en tu empresa, por ejemplo aplica los pequeños pasos que te indico a tu continuación.
Cómo dar pequeños pasos para mejorar tu exposición a la hora de -por ejemplo – hablar en público y ganar en auto confianza:
Elige algo específico en lo que quieras ser más confiado. Por ejemplo, hablar en reuniones de trabajo.
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- Empieza con algo súper fácil. Digamos, decir al menos una cosa en cada reunión, aunque sea «estoy de acuerdo».
- Cuando ya no te importe tanto, sube un poco el nivel. Quizás ahora puedas expresar tu opinión sobre una idea de alguien más.
- Practica esto muchas veces hasta que te salga casi sin pensarlo. Sí, te sentirás incómodo, pero recuerda: es normal.
- Repite y sube de nivel poco a poco hasta que estés dando presentaciones como un profesional de la comunicación.
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La paciencia e ir paso a paso celebrando éxitos es la madre de la confianza en uno ( a ) mismo ( a ).
El verdadero problema es que somos impacientes. Y más si vivimos en ciudades como Madrid que parece que todo es para ayer. Queremos ser el Rafa Nadal de la comunicación de la noche a la mañana, y cuando no lo logramos, nos frustramos y lo dejamos. Pero la confianza es como una planta que necesita florecer; requere de tiempo y cuidado constante para crecer y dar sus frutos.
Así que la próxima vez que te sientas inseguro, recuerda: la confianza no es un rasgo de personalidad mágico que puede salir de una chistera. Es una habilidad que puedes desarrollar con práctica y paciencia. Y sí, a veces te sentirás como un idiota y un inútil en el proceso de adquirir esa confianza, pero ¿sabes qué? Eso también es parte del camino. Empieza por un pequeño cambio. Y si necesitas ayuda , no dudes en llamarme para cerrar una sesión de coaching ejecutivo conmigo.
