Cómo superar un trauma

trauma,psicologia,emocion

Podemos definir un trauma como un acontecimiento negativo en nuestra vida del que no podemos dar una explicación coherente, y que nos afecta de tal modo que influye en nuestros actos, nuestros pensamientos, y por supuesto en nuestras emociones. Muchas veces tienen su origen en la infancia pero también en la edad adulta, especialmente si aparecen «por sorpresa» y no dedicamos un tiempo importante ( en segundos y en emociones ) a superarlo correctamente. Te cuento en este artículo cómo superar un trauma sin morir en el intento.

Acabo de pasar por una semana complicada. Un acontecimiento repentino, triste, no esperado, y con alto impacto emocional ha invadido mi espíritu y sin duda estoy tristemente «afectado». Pero debo mirar hacia delante. El trauma puede permanecer en el tiempo, incluso eternamente, si no somos capaces de afrontarlo.

Lo primero es, como siempre, la consciencia. Ser conscientes del impacto que un acontecimiento puede tener en nuestras vidas es el primer paso para superar dicho acontecimiento. La aceptación, por dura que sea, y el perdón, muchas veces necesario, es un segundo paso imprescindible si no queremos que ese trauma o fracaso de vida invada nuestros pensamientos.

Muchos de los traumas tienen un origen infantil. Esto se debe al papel tan importante que cumplen nuestros padres o familiares en nuestro desarrollo como personas: por acción o por omisión muchos de los eventos que vivimos quedan fijados en nuestras mentes.  No siempre somos conscientes de la importancia de dichos traumas. Por ejemplo, estar expuesto a una permanente situación de bronca y tensión en la familia hacen que desarrollemos un carácter conflictivo.

Las personas traumatizadas tienen miedo a compartir su problema con el resto del mundo.

No se atreven a compartir porque se dejan invadir por ese miedo a una nueva situación cuyo «resultado» desconocen. A veces, como hemos mencionado, son incluso inconscientes de su propio trauma, lo han querido olvidar. Si, tienes razón; el miedo es capaz de provocar incluso el olvido. Pero el olvido no afecta a su presente, a su futuro, y las personas traumatizadas mantienen una personalidad que está permanentemente manchada e influida por ese trauma no superado.

Una vez más, lo que más ayuda es ser conscientes de que una cosa es lo que pasa en el mundo, y otra completamente diferente es lo que ven «nuestras gafas»: lo que pensamos. Para esto lo mejor es buscar un «cambio de observador» y si no podemos, pedir ayuda a un coach ontológico o a un psicólogo/a profesional.

El tercer y último paso está en analizar esa dualidad pensamiento y realidad, y ver cómo afecta a nuestro día a día y a nuestra visión de futuro. Muchas veces no somos conscientes de lo tremendamente negativos que podemos llegar a ser, y como efecto de contagio, la toxicidad que podemos transmitir en nuestros contactos más cercanos.

El mundo no tiene por qué ser horrible, todo depende de cómo interpretamos la realidad, que siempre es neutra.

Los traumas no tienen por qué repetirse. Debemos ser los dueños de nuestra vida y nuestras decisiones y pensamientos y no permitir que otros (incluso los traumas) lo hagan por nosotros. Si quieres saber cómo superar un trauma debes analizar hasta qué punto tu vida está siendo dominada por ese terrible pensamiento, esa terrible situación de tu pasado lejano o cercano. Y «flotar» sobre ese miedo. Y esto conlleva aceptar que lo que pasó, pasó.Que nada pudimos hacer para evitar que pasara. Perdonando a quien lo provocó, incluso a nosotros mismos, si fuimos los protagonistas de dicho trauma.

Quédate con lo bueno, con lo aprendido. Con la parte positiva del cuento. Siempre siempre, aunque ahora mismo no seas capaz de verla, hay una parte positiva. Un pensamiento optimista que mira hacia el futuro, ese tiempo que está pendiente de construir por nosotros mismos. Practica la meditación, aprende a «soportar» los pensamientos negativos sin que afecten a tus emociones, a tu actitud ante el futuro por construir.

Y si necesitas ayuda emocional, no dudes en pedirla. A veces no somos conscientes del poder de una pregunta, de lo que ayuda encontrar nosotros mismos otros puntos de vista, de lo mucho que la consciencia puede afectar nuestros actos y nuestros pensamientos. El coaching puede ayudarte de forma táctica a superar cualquier trauma , por muy olvidado que esté o aunque no seamos conscientes del mismo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *